sábado, 16 de diciembre de 2017

La clave de la actual resistencia no pasa por el peronismo




Nota del editor: En términos generales, concuerdo con esta nota editorial de La Señal Medios sobre la situación actual y las perspectivas inmediatas. Al final, agrego un par de precisiones que me parecen necesarias:

GOBIERNO / El tiempo de la presión

Estamos viviendo una situación muy interesante. El peronismo no debe dejar pasar la ocasión de morder cuando se huelen las dificultades. El gobierno está más debilitado de lo que parece. Se le están quebrando las alianzas internas –UCR, gobernadores- con el PRO.

La presencia de la OMC y el dispositivo de seguridad dispuesto en el Bajo configuran un dato sobre lo imprevisto de los sucesos del jueves 14 de diciembre. Ante el pánico por la presencia obrera en la Plaza, los funcionarios instruyeron a la policía para cargar sobre la cabeza de la marcha, compuesta por estudiantes.

Así las cosas, resulta pertinente apretar el acelerador mientras siga el efecto de lo acaecido, para lograr el mayor daño posible sobre el gobierno liberal antipatriota y corrompido. El peso del voto opositor mayoritario, aunque disperso, se siente. También la lucidez y la potencia del movimiento obrero y las organizaciones sociales.

DEBILIDAD. El gobierno dispuso instrucciones claras: impedir la movilización porque era demasiado gigantesca. Esa masa convocada por organizaciones sindicales y sociales está muy clara en repudiar, no sólo a la Reforma Previsional sino al programa económico en general.

La ineptitud del macrismo está directamente relacionada con su intento de destrucción del mercado interno en especial y el país en general. Pero, contrariamente a lo que aparenta en las pantallas, es débil para semejantes pretensiones.

El potencial de las entidades que agrupan al pueblo argentino es superior, si se unifica.Trabajadores organizados, trabajadores desempleados, autogestionados, cooperativistas, empresarios y comerciantes.Las autoridades no lograron imponer su proyecto, ni evitar la enorme convocatoria.

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En cuanto a los medios gráficos, La Nación, Clarín e Infobae realizaron malabarismos para mostrar que la culpa la tiene el kirchnerismo, de un modo u otro, sin más fundamento que la utilización de la expresión como si fuera un adjetivo negativo.

En todos los casos se invierten los términos de análisis al señalar que el Estado debe “ahorrar” y “bajar el déficit fiscal”, viejos argumentos de la ruina nacional, en vez de invertir social y productivamente para poner en funcionamiento la economía. La vergüenza se derrama sobre los medios concentrados, sus satélites y los colegas que están dedicando sus vidas y las de sus familias a atacar a la Patria.

Sin embargo, el gobierno está débil.

La presión, es ahora.

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COMENTARIO DE LA OTRA
Una de las primeras frases del análisis deja abierta una ambivalencia que no es solo semántica sino principalmente política. "El peronismo no debe dejar pasar la ocasión de morder cuando se huelen las dificultades". Afortunadamente no se trata solo del peronismo acá. De hecho no es la identidad "peronista" lo que parte aguas en el conflicto actual. Un grupo de provincias gobernadas por el partido justicialista se comprometieron ayer en reunión con macri a garantizar el cuorum y en eso se basa este nuevo intento de aprobar la ley. Si la sesión del jueves se cayó no es por la presión del "peronismo" sino por la unidad de acción de sectores muy diversos, que incluyen a la izquierda trotskista, a las organizaciones sociales de diversa orientación ideológica que un día antes convocaron a una de las movilizaciones más grandes de los últimos años, que también fue salvajemente reprimida, a las CTA y otros sectores a los que es imposible identificar como peronistas.

Además el nivel de ambivalencia de la dirección cegetista (muy cuestionada por dentro por la Corriente Sindical Federal y por fuera por todo el pueblo) raya límites grotescos. En plena salvaje represión del miércoles, el Triunvigato apareció para llamar a la movilizacion del jueves y a un paro general el viernes, después de que la ley ya hubiera sido aprobada. (?) Ahora bien: el aporte de la CGT a la movilización del jueves fue de baja intensidad. Cuando las brigadas represivas sembraban el terror en las calles, el Triunvigato volvió a aparecer para levantar el paro y se declaró en "sesión permanente" y exhumó una carta de intención de plan de lucha que Scmidt ya había declarado el 22 de agosto y luego fue completamente olvidado por varios meses. Ahora la CGT vuelve a recurrir a un esquema similar: el paro se haría si se aprueba la ley (aunque no es improbable que algunos sectores internos aleguen que con el bono compensatorio la situación podría ser considerada). En fin, cuando el Triunvigato sale a comunicar algo en momentos críticos nunca se entiende bien qué han dispuesto ni para qué. Este es el caso.

La movilización de las organizaciones sociales que el miércoles llevó más de 200 mil trabajadores a la 9 de julio no tuvo la convocatoria de la CGT, de modo que se cayó el mito de que esta conducción es imprescindible para movilizar a los trabajadores de manera masiva.

Ni "peronismo" ni "cegetismo": los que le están haciendo fuerza al régimen es un plexo opositor que sin identidades coincidentes, convergen en la acción, afuera, en la Plaza, y adentro, en la cámara.

El acierto principal del análisis de La Señal Medios es la debilidad del gobierno. La imprecisión importante es atribuir esta resistencia al régimen al peronismo.