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sábado, 29 de julio de 2017

Semana fatídica para el macrismo

Este domingo a las 12 de la noche en Radio Gráfica (FM 89,3, online acá o acá) hablamos de las elecciones que se vienen con Néstor Sbariggi

La medida cautelar de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordena que Milagro Sala no puede permanecer por más tiempo en la cárcel.

Terrmina así una semana de pesadilla para el gobierno macrista.

En el punto central del documento dirigido al estado argentino la CIDH señala la vigencia obligatoria e inmediata de la resolución. Cada minuto de su permanencia en la cárcel implica un riesgo para su vida e integridad personal, física y psicológica.

Es un revés diplomático severo, que coloca al gobierno entre los regímenes más retrógrados del planeta. Esto involucra al estado argentino en su totalidad, incluido el Poder Ejecutivo y la Corte Suprema de Justicia, y no solo a un tribunal jujeño manipulado por un gobernador autócrata apoyado por el macrismo y el massismo.

El párrafo 45 del documento de la CIDH le remarca al estado nacional su obligación de cumplir con la orden de libertad inmediata dispuesta por el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de Naciones Unidas y le exige disponer medidas alternativas a la cárcel. Para pronunciarse, la CIDH tuvo en cuenta la condición de mujer, indígena, líder social y representante de la oposición política de Milagro Sala, a la que "se somete al escarnio público de manera injustificada". La severidad de esta intervención no tiene antecedentes en la historia del organismo.

Un gobierno que incluyó entre sus promesas electorales una presunta "vuelta al mundo civilizado", a la luz de este dictamen, retorna al mundo de la peor manera: como un régimen perseguidor y lesivo de los derechos humanos.

La semana termina para el macrismo muy mal con este revés diplomático.

Es la misma semana en la que la cotización del dolar "llegó a la mayoría de edad" y superó la barrera histórica de los $ 18.

"El dolar no nos preocupa, es un precio más de la economía" repitieron mecánicamente macri y peña durante 3 semanas, de acuerdo con un manual de marketing por el cual cada fracaso deben presentarlo como un éxito buscado. Debería haberlos preocupado antes de que el BCRA tuviera que salir a vender 305 millones de dólares para aplacar la demanda que venía escalando incontenible.

El BCRA debió ceder al tabú de intervenir en el mercado de divisas. La suba sostenida del dolar, más de $2 pesos en pocas semanas, se termina de llevar puestas las metas inflacionarias que el oficialismo intentaba presentar como uno de sus principales logros de gestión en la campaña electoral de medio término.

En julio el índice de inflación va a andar muy probablemente por el 2,5%. Para un gobierno que llegó diciendo que la inflación era lo más fácil de resolver, en 7 meses se consumieron las estimaciones inflacionarias proyectadas para todo el año.

Alta inflación en un contexto donde el consumo cae, las inversiones productivas no aparecen  y retrocede la actividad industrial. A este cuadro el gobierno insiste en llamarlo "brotes verdes". Pero todo crecimiento económico que se anuncie habrá que computarlo exclusivamente en favor de los sectores más ricos de la economía.

El problema es que en las elecciones de agosto y octubre el voto de cada rico muy favorecido por las políticas macristas vale igual que el de los pobres que ven caer el poder de compra de sus salarios y el de cada despedido o subocupado.

Una semana fatal: el fracaso del intento macrimassista de expulsar del Congreso a un diputado opositor delató la esterilidad de los aprietes personales que el presidente dirigió hacia gobernadores que el año pasado habían mostrado un colaboracionismo entusiasta. Gobernadores que antes se inclinaban ante las amenazas de macri ahora no se molestaron en obligar a los diputados que le responden a que cedieran al capricho macrista. Será que los gobernas empezaron a percibir el cambio de los vientos, así como en otoño ya lo habían percibido los intendentes del conurbano,que se alinearon con Cristina.

El oficialismo no solo fracasó en su intento de proscribir a un representante del voto popular, sino que agrietó el sistema de alianzas que lo sostuvo hasta ahora, algo de consecuencias más graves en los dos años largos que le quedan de mandato.

Las encuestas en la provincia de Buenos Aires son alarmantes para el oficialismo. Pero siempre se duda de la fiabilidad de las encuestas. En cambio, el primer test electoral del año es irrebatible: el macrismo empezó su fatídica semana perdiendo cómodamente en el Chaco, ante un frente integrado por el peronismo y el kirchnerismo, la conjunción que al gobierno nacional más le preocupa.

Cuán frágiles serán sus perspectivas que hasta la CGT empieza a sacudirse la modorra. La presión del plenario de ayer para activar un plan de lucha hace tambalear la firmeza del Triunvigato colaboracionista. "Puto, la gente no tiene laburo", le gritaron a Daer en el estadio cerrado de Ferro. El próximo plenario lo harían en un ascensor.

Esta semana no hay una que les haya salido bien: ni la economía ni la política ni la diplomacia. ¿Esta era la derecha que sabía gestionar? La derecha moderna que nos vendieron los analistas millenials no resultó ni pragmática ni gestiona bien: cuenta con un apoyo de las clases dominantes fenomenal pero no resuelve un solo problema.  Se muestra prepotente y torpe.

Lo que mejor hacen es destruir. Pero hay un inconveniente: ahora también tienen que gobernar.

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