Dan vergüenza



Massot, sangre genocida.

miércoles, 7 de junio de 2017

La inflación selectiva castiga a los más vulnerables: enfermos y ancianos

Precios más caros y menor cobertura: el aumento promedio de medicamentos en el último año y medio fue del 77%




El último año y medio se profundizó el proceso inflacionario de la última década, potenciado por la suba de los precios regulados –típicamente servicios públicos.

FUENTE: Observatorio de Políticas Públicas-MPE de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV)

La particularidad de la inflación 2016 y 2017 es que se dio con una mayor dispersión y asimetría entre conjuntos de productos. Afectó en mayor medida a los precios de los alimentos, los mencionados servicios públicos y también a los medicamentos. En el mercado de medicamentos confluyen actualmente dos factores perniciosos para el acceso masivo: el alza de precios descomedida y la supresión o disminución en la cobertura de algunas obras sociales de grupos sensibles, como es el PAMI. Como se sabe, este rubro se caracteriza por mantener una demanda altamente inelástica, lo cual implica que la necesidad de consumo no se ve influida sensiblemente por los movimientos de precios que se registran en el mercado. Esta condición requiere de una atención especial por parte del gobierno y los reguladores, con el propósito de sostener la cobertura para los ciudadanos y ciudadanas que no pueden tener acceso económico a la adquisición de determinados medicamentos, con particular foco en los adultos mayores, atendiendo a su mayor grado de vulnerabilidad. Para cuantificar empíricamente la dispersión de precios en este rubro sensible, el Observatorio de Políticas Públicas-MPE de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) realizó un relevamiento de productos de venta masiva y recetada, de acuerdo a la confección de una canasta con un total de 123 medicamentos, segmentada por tipos de patologías, grupo de riesgo y laboratorio.

El informe de la UNDAV también hizo un cálculo comparativo por regiones, respecto de la cobertura del ingreso medio y salario mínimo sobre un conjunto de medicamentos. Por último, analizaron la merma en la cobertura de las obras sociales sobre los medicamentos utilizados por algunos grupos sensibles, en particular, los jubilados englobados en el Pami.

La cadena de valor de los medicamentos empieza con la producción local o la importación. Según el actual Ministerio de Hacienda y Finanzas, 250 empresas conforman el sector farmacéutico del país, entre productoras localmente e importadoras. Hay 110 establecimientos productivos, de los cuales 93 (el 85%) son laboratorios de origen nacional y el 15% restante a extranjeros. En Argentina se venden mensualmente 60 millones de unidades de medicamento. Según el INDEC, para el primer semestre de 2016, la facturación llegó a los $32.623 millones de pesos. La producción nacional representa el 78% de las ventas y el 58% de la facturación pertenece a laboratorios de origen nacional. 20 laboratorios concentran alrededor del 80% de la facturación y de las 10 principales firmas, 5 son extranjeras. El primer lugar lo ocupa la firma Alemana Bayer. El circuito continúa con la comercialización mayorista de los medicamentos, a través de distribuidoras y droguerías (que comercializan directamente a clínicas y hospitales) y, finalmente con la venta minorista en farmacias.

Actualmente, se encuentran registradas aproximadamente 445 droguerías, de las que cuatro de ellas concentran aproximadamente el 70% del mercado (Del Sud, Monroe Americana, Suizo Argentina y Barracas). Este mismo oligopolio se produce en las distribuidoras, donde 4 firmas concentran cerca del 99% de las ventas; Rofina (del laboratorio Roemmers), Disprofarma (vinculada a Bagó), Farmanet (sociedad del laboratorio Gador, Casasco, Bayer, Novartis y Boehringer Ingelheim) y Global Farm (vinculada a los laboratorios estadounidenses). Por el contrario, la venta minorista se encuentra atomizada ya que en el país existen aproximadamente 13.000 farmacias.

Inicialmente, la devaluación del peso argentino en dicembre de 2015 impactó directamente en los precios de los insumos importados necesarios para producir principios activos y envases, a la vez que aumento de los costos por el alza de los servicios públicos que afectó a las empresas fue trasladado a los precios. Pero también los aumentos se deben a la estructura concentrada del mercado, tanto de la producción como la comercialización. Las grandes empresas son las que fijan valores de mercado. De los principales resultados del informe se desprende que:

· Respecto del efecto precios, producto de un relevamiento realizado sobre más de 120 medicamentos de consumo masivo, se registró un incremento superior al 75% en el último año y medio, esto es, casi 20 puntos porcentuales por sobre el alza en el nivel general de precios, para igual período.

· En el detalle, se destacan subas por sobre el 100% en grupos de medicamentos como ansiolíticos (135%), broncodilatadores (124%), analgésicos (116%), entre otros.



· Así, nuestro país es actualmente uno de los de menor cobertura del salario mínimo sobre una canasta de medicamentos. En la comparativa entre cinco países de la región, sólo se posiciona por sobre Brasil.

· Por otro lado, más del 15% de los productos de este relevamiento sufrieron un descenso en la cobertura por parte del PAMI. En cierto grupo de riesgo de adultos mayores, como son aquellos con patologías depresivas, la afectación es de casi un 50% de incremento por quita de cobertura.



Módulo Políticas Económicas
Universidad Nacional de Avellaneda