miércoles, 30 de octubre de 2013

Una nota de lectura imprescindible sobre la derrota de Clarín, escrita por una gran periodista insospechable de kirchnerismo


NOTA DEL EDITOR: Graciela Mochkofsky, una de las mejores periodistas argentinas, que sostiene con tenacidad e inteligencia el valor de un periodismo independiente, y que narró mejor que nadie la historia de la vinculación del Grupo Clarín con los otros poderes del país, sin la mínima complacencia hacia el kirchnersimo, escribió ayer en su blog El puercoespín esta nota cuyo comienzo reproducimos acá:

Ley de Medios en la Argentina: Clarín entra en el siglo XXI, por Graciela Mochkofsky


“No creo que la pelea esté perdida”, me dijo un importante ejecutivo de Clarín cuando todavía nadie podía asegurar si la Corte Suprema de Justicia de la Argentina confirmaría o no la constitucionalidad de la llamada ley de medios.

A su alrededor, sin embargo, todo transmitía una sensación de derrota: la semipenumbra de la oficina; su trato solícito; el silencio del teléfono durante las cinco horas en que conversamos, un martes por la tarde en un país en el que, como siempre, pasaba de todo.

También sus relatos. Ya nadie quería reunirse con ellos: nadie del mundo del poder, la política o los negocios; les huían como a la peste, se quejaba, por temor a represalias del gobierno. Por primera vez en décadas, ya no tenían acceso a información crucial, y, en las pocas ocasiones en que se las hacían llegar, tenían que preguntarse: ¿y si es una “operación” del gobierno? Esa incertidumbre los paralizaba. Durante la batalla judicial en torno de la adopción y la identidad de Marcela y Felipe Noble, hijos de Ernestina, directora y principal accionista del Grupo Clarín, un alto funcionario judicial les adelantó un dato que necesitaban para tomar una decisión crucial (dejar o no que Marcela y Felipe se sometieran a un examen de ADN, cosa que hicieron más tarde). No se atrevieron a actuar.

Y sin embargo, todavía no habían perdido, creía. Entonces, pregunté, ¿por qué avanzar tan empecinadamente hacia una derrota? ¿Por qué no se adaptaban cínicamente a la ley de medios, que les impedía mantener el control unificado, y dividían las acciones del Grupo entre sus cuatro accionistas principales?

No, me respondió. Estaban “magullados”, sí, la “pelea de resistencia” contra el gobierno era “cada vez más difícil”, sí, y, claro, tenían esos planes de contingencia para el peor de los casos.

Pero preferían seguir peleando hasta la derrota. No cederían hasta perder.

Así lo hicieron y, hoy, por fin, perdieron.

(Leer completo acá)

1 comentario:

Desocupado mental en la era del blog dijo...

Es muy buena periodista. Yo transcribí un artículo suyo sobre el tema Clarín y el Kirchnerismo:
http://dialogandodemiconmigo.blogspot.com.ar/p/clarin-los-kirchner-y-la-lucha-por-el.html