Cadete





Hormiguita Ocaña, primera candidata a diputada nacional de Cambiemos por la provincia de Buenos Aires,
desconoce el caso Maldonado: "Ni el gobierno va a durar...".

martes, 31 de enero de 2012

Cuatro años dale que te dale


Hace hoy exactamente cuatro años nacía el blog La otra con este post. El mismo día posteábamos esta nota de Susan Sontag sobre Fassbinder. Y en este otro post yo empezaba a elegir las películas claves del siglo xxi: Millenium Mambo, de Hou Hsiao Hsien.

Pasaron cuatro años y ya publicamos en la web 2028 posts. Recibimos más de 476.000 visitas. La cantidad de lectores del blog no paró de crecer en estos cuatro años; de hecho, en el mes que termina tuvimos un 40% más de lectores que en igual mes del año pasado.

Por suerte, estamos acompañados en esta loca idea de postear una, dos o tres notas cada santo día. ¡Gracias a nuestros lectores! Para ellos una bonita canción de regalo:



En el año '39 se convocó a los voluntarios
en los días en los que la tierra era pequeña
los barcos navegaban en la mañana azul y soleada
fue la cosa más dulce que se haya visto.

Y la noche siguió al día
y los los que cuentan la historia  dicen
que las almas valientes del interior
durante los días solitarios
navegaron por mares blancos
sin mirar atrás, sin temer, sin llorar.

¿No oyes mi llamada
aunque hayan pasado tantos años?
¿no me oyes llamándote?
Escribe tus mensajes en la arena
para el día que tome tu mano
en la tierra que conocieron nuestros nietos.

En el año '39
llegó un barco desde lo azul
los voluntarios volvieron a casa ese día
y trajeron buenas nuevas
de un mundo recién nacido
aunque sus corazones ya estuvieran fatigados
por la tierra vieja y gris.

Querida mía, partiremos
Pero mi amor, no podrá ser
oh, me fui por tanto tiempo
los ojos de tu madre lloraron
en los tuyos por mí.

¿No oyes mi llamada
aunque hayan pasado tantos años?
¿no me oyes llamándote?
Todos los mensajes en la arena
no pueden hacerme tanto bien como tu mano
por la vida que me queda
apiádate de mí.

lunes, 30 de enero de 2012

El odio contra Cristina y el antiperonismo histó(é)rico


por Oscar Cuervo

Hace pocos días el bloguero Abel Fernández en su muy interesante blog, escribió:

“Me parece que vuelve a ser muy audible, entre los que “adversan”, como vos decís, la minoría intensa anti K.

“Nunca desapareció, evidentemente. Pero, te repito, mi impresión es que en los últimos meses ha vuelto a ser… muy intensa.

“No estoy hablando de los intereses que se oponen a las políticas del gobierno. Ahí, como decía el gran adversario de la Familia Corleone, Don Barzini “nothing personal, just business”. Ni tampoco de los políticos opositores.

“Pienso en el sector social tradicionalmente antikirchnerista. Y antiperonista. Lo noto más enconado“.

El desorbitado encono contra Cristina es algo evidente en ciertos sectores. Y en algunos comunicadores que, curiosamente, fueron derrotados políticamente en octubre pasado, pero que en lugar de revisar los supuestos que los llevaron a esta estruendosa derrota, los ahondaron. Es una derrota política no porque alguien no tenga todo el derecho de sostener una posición antimayoritaria. Los Lanata, Viau, Nelson Castro, y otros casos así fueron efectivamente derrotados porque pusieron toda la carne en el asador para desacreditar, difamar, desear la derrota de Cristina, burlarse de sus adherentes, sembrar canallescas sospechas sobre los motivos de la adhesión. Todas sus tesis quedaron tambaleantes ante el gran apoyo que Cristina logró en octubre. Y la derrota es política porque estos tipos ocuparon el lugar vacante de una oposición desdibujada, que frecuentemente se dejó marcar la agenda por los editoriales de los grandes diarios de la derecha. Los comunicadores enconados ocuparon ese lugar vacante y lograron que un sector importante de la población (importante pero derrotado en las urnas) los tomara como referentes, a falta de candidatos que pudieran entusiasmarlos. Opositores dignos de entusiasmo sigue sin haber, pero llamativamente, los voceros derrotados políticamente no revisaron su libreto después del triunfo de Cristina. Al contrario, lo extremaron. ¿Qué les hace pensar que el libreto con el que fueron sonoramente derrotados podría llevarlos ahora a otro lugar que a más derrotas? ¿O es que solo basan su política en esperar que Cristina cometa errores graves? ¿Puede una política basarse en esperar que el adversario se equivoque?

Yo por primera vez en mi vida puedo entender la histórica persistencia del antiperonismo. ¿Cómo puede ser que haya habido durante décadas una identidad política tan fuerte que sólo se define por su “anti”? Me deja perplejo esa falta de definición por la positiva. ¿Quién lideraba políticamente el antiperonismo? ¿Aramburu? ¿Rojas? ¿Los radicales? ¿El socialismo democrático? Nahhhh… No lo lideraba nadie: o mejor dicho: lo lideraba Perón, pero negativamente: era un vasto colectivo social que se regía por abominar todo lo que hiciera Perón y todo lo que fueran los peronistas. A falta de una conducción política, el antiperonismo produjo emergentes culturales. Uno puede recordar el “Viva el cáncer”, las estatuas de Evita (mi mamá me cuenta que los gorlias arrancaban los bustos de Evita de sus pedestales y las arrastraban por cuadras y cuadras), el secuestro del cadáver de Evita que solo logró mantener viva la presencia de “esa mujer” en el pueblo argentino, las burlas despiadadas de Borges y Bioy Casares, que pueden leerse en el diario de Bioy y que reflejarían el ánimo de toda una clase social… Esa energía política reactiva (porque se regía por idénticas dosis de odio, miedo y asco a un sector social mayoritario) definió que el antiperonismo se mantuviera como un bloque muy poderoso y, sin embargo, incapaz de generar un liderazgo político alternativo. Los antiperonistas se definieron en relación a Perón y al peronismo, contra él y ellos. Así les fue.

Yo no viví esa época, pero por, supuesto, viendo el tipo de impotencia política que late en las expresiones de odio anti-k, me puedo imaginar una continuidad. Estamos en una época intensamente kirchnerista y uno de sus principales síntomas es el odio antikirchnerista: desde un Lanata hasta un Quintín, desde la Carrió hasta Caparrós, desde Susana Viau hasta Huilli Raffo, el odio se acrecienta en la medida en que Néstor y Cristina (y creo que Cristina mucho más que Néstor) se transforman para ellos en una obsesión morbosa. Casi una fascinación, no pueden sustraerse de mirar cada discurso de Cristina para encontrar nuevos motivos para odiarla. Y creo que el odio se acrecienta en la medida en que Cristina acierta, tiene éxito,toma decisiones correctas y triunfa en la esfera decisiva del apoyo popular. Cuanto más acierte y cuanto más apoyo obtenga, no esperemos que estos anti-K moderen su odio, porque el efecto es contrario: lo aumentan. Me parece que estos son más kirchneristas que los kirchneristas como yo, porque ponen un monto de libido tan fuerte en odiarla que si no la tuvieran ahí sus personalidades se desestructurarían.

No sé dónde buscar el fundamento de este extraño fenómeno, pero hay una prueba: están tan capturados por el odio a Cristina que no pueden consolidar un liderazgo que los contenga. Ahora están obsesionados con la re-reelección y en su alarma puede notarse que no se detuvieron a pensar que en estos 4 años tienen que parir un proyecto alternativo, construir un liderazgo. No. Su pesadilla es figurarse que en 2015 tampoco tendrán a nadie y que Cristina, después de 12 años de gobierno kirchnerista, les va a volver a ganar fácilmente.

Creo que este fenómeno (particularmente intenso en la pequeño burguesía ilustrada) se nutre de tradiciones culturales más que de intereses económicos. Probablemente con cualquier otro gobierno esta pequeño-burguesía estaría peor, pero solo cuando vieran a Cristina derrocada o muerta (como fantaseaba Lilita hace años) saciarían su sed.

Mientras tanto, el factor decisivo de los triunfos políticos se encuentra en los millones que votan con un criterio más aplacado y sensato: votamos a Cristina porque estamos más o menos bien y con cualquier otro estaríamos bastante peor. Mientras los antiK no capten este dato tan sencillo, seguirán cociendose en su propia salsa.

domingo, 29 de enero de 2012

¿Cómo entender la línea del Gobierno Nacional ante Famatina?

por Oscar Cuervo

En estos días de debate sobre la minería a cielo abierto y el ambientalismo, Ana Fioravanti me comentaba:

"Una amiga que se dedica desde hace mucho a los temas ambientalistas, que va a los lugares donde hay esos problemas, que escribe sobre esos problemas, me dijo: "La posición del gobierno nacional es bastante clara. Un ejemplo fue el veto a la ley de glaciares (hoy sancionada y reglamentada, con un amparo judicial en la provincia de San Juan que impide su aplicaciòn porque Barrick Gold y el gobierno provincial la consideran inconstitucional); esto permitió la puesta en marcha del proyecto binacional de Pascua Lama, que pone en riesgo cuatro glaciares, dos de los cuales fueron destruìdos. Esto sucede gracias a la vigencia de las leyes mineras de los años 90, el tratado minero binacional y el código minero chileno (que allí permitiò el avance ilimitado sobre los Andes)".

Yo le respondí a Ana que sobre la cuestión científico técnica de la minería a cielo abierto no sé nada, pero que era interesante leer un extenso desarrollo escrito en un blog por alguien que se dedica a estas cuestiones. Los grandes medios no se dedican a analizar los problemas en toda su complejidad; muchas veces se encuentran desarrollos más fundamentados en los blogs. El artículo al que me refiero es este: "TODO LO QUE QUISO SABER SOBRE MINERÍA A CIELO ABIERTO Y NO SE ANIMABA A PREGUNTAR". NO digo que lo que dice ahí sea irrebatible, pero al menos da elementos para pensar.

Pero la pregunta de Ana me dejó pensando, no de la cuestión técnica, sino del contexto político en el que hay que pensar la línea del gobierno nacional sobre conflictos como este y otros parecidos. Entonces me puse a hacer un borrador:

- El gobierno de Cristina se sustenta en un sistema de alianzas muy complejo, que responde a la complejidad de la estructura socio-económica del país, a cómo se encaran a los grupos de presión interna (el campo, la UIA, la CGT, los medios) y externa: la alianza con la Unasur (los compromisos más fuertes son con Brasil y Venezuela, pero también en un sentido simbólico es muy importante el vínculo con Uruguay y Chile), EEUU, Europa, China, el Club de París, el G20, el CIADI.

- Con ninguno de estos poderes fácticos la relación está exenta de contradicciones, en cada caso hay beneficios y costos. Dos ejemplos: ¿cómo llevarse con EEUU y cómo llevarse con la CGT? En ninguno de los dos casos me parece aconsejable una ruptura. En ninguno de los dos casos me parece aconsejable allanarse a todas las pretensiones que estos factores de poder exigen.

- Por ejemplo: Moyano pretendía el año pasado la vicepresidencia de la nación y muchos lugares en la lista de candidatos a cargos electivos; ni bien asumieron, los pocos candidatos moyanistas que entraron al Congreso empezaron a rosquear contra la Presidenta. Ahora pretende tirar de la cuerda más allá de lo prudente para subir el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, forzar aumentos de salarios sin considerar la prudencia necesaria para no disparar la inflación y desentenderse del problema de negociar con la UIA para preservar fuentes de trabajo. Se vienen los coletazos de la crisis internacional y la prioridad del gobierno para este momento parecen ser tratar de equilibrar la economía sin afectar a los que menos tienen (que son el principal sustento político de Cristina). Los que menos tienen no son los que representa Moyano. Ergo: Moyano cada día que pasa está más afuera de la alianza gobernante; eso no quiere decir que el gobierno pueda ni quiera gobernar sin la CGT. Entonces hay que encontrar una fórmula en la compleja interna sindical para que la CGT siga siendo aliada, aun cuando Moyano no lo sea. Para eso es necesario aliarse a otos sindicalistas. No todos son impecables. Es más: la mayoría no es impecable. Pero gobernar en una alianza donde la CGT queda afuera no es viable.

- Un problema similar pasa con los EEUU. No hace falta que diga nada sobre los EEUU que alguien no sepa, pero el gobierno de la Argentina no es viable si se rompe con EEUU. Ahora: allanarse a todas las pretensiones de los yanquis tampoco es viable. Por lo tanto, hay que mantener una relación con algunos gestos de amistad y otros de independencia. Los troscos quisieran que rompamos relaciones con EEUU, pero eso no es problema para los troscos, porque ellos nunca se propondrán gobernar ningun pais. Los gestos de buena voluntad entre Argentina y EEUU han permitido cosas como que no se sancione a la Argentina por el INDEC y que EEUU respalde tácitamente el reclamo de Argentina de que Gran Bretaña se siente a negociar por Malvinas (un tema que ha acercado a la Argentina a Brasil, Perú, Chile y Uruguay, en una alianza tan fuerte como yo creo que nunca existió).

- Brasil es otro caso: es un gran aliado, lo que no quita que Argentina se tenga que poner dura en defensa de una balanza comercial que hace muchos años nos es desfavorable. Creo que nadie se tiene que escandalizar por esta dualidad: que Argentina y Brasil se presenten ante el mundo como aliados estratégicos y que a la vez domésticamente nos peleemos con ellos en defensa de nuestra industria.

- ¿Por qué digo todo esto? Para reconocer y resaltar una línea política muy clara en el sistema de alianzas kirchner/peronistas: un componente decisivo de la alianza gobernante son los gobiernos provinciales. No es viable que el Ejecutivo Nacional se ponga de punta contra los gobernandores, porque son aliados muy importantes para las otras peleas que tiene que dar el gobierno. Cristina no puede pelear con Moyano, con Clarín, La Nación, el campo, las petroleras, ni puede tenerlo a raya a Scioli, si no está aliada a los gobiernos provinciales. Todos estos gobernadores gozan hoy de una legitimidad política fuerte, basada en el voto reciente de mayorías abrumadoras. Está claro que cada provincia tiene sus propios problemas económicos: las provincias sojeras, las mineras, las que tienen mayoría de empleados públicos, etc. La decisión de Cristina parece ser respetar la legitimidad de estos gobernadores, que además en su mayoría se mantuvieron fieles al gobierno en sus momentos de más duro enfrentamiento con el campo. Son aliados de primera categoría. Por eso, la línea de Cristina es atender a las particularidades regionales de cada uno y no ponérselos en contra.

- Este criterio hace que haya que respetar la representación de Urtubey en Salta, de De La Sota en Cordoba, de Buzzi en Chubut, de Scioli en Bs AS, de Gioja en Tucumán, de Beder Heerera en La Rioja y de Capitanich en Chaco, etc. Esta confederación de caudillos provinciales es algo en lo que el peronismo se apoyó desde la época del primer Perón. Y esto hace posible gobenar un país tan complejo.

- Me parece banal en este punto la posición de Nuevo Encuentro de despegarse de las alianzas con los gobernadores. Porque la escala política de ellos es gobernar el municipio de Morón, pero la escala de Cristina es gobernar la inmensa y complicada Argentina. Y Argentina no se puede gobernar si tus únicos aliados son Sabbatella y la CTA de Yaski.

- Creo que en este contexto político hay que analizar las relaciones del gobierno nacional con las provincias. Y en este marco entra el problema de la minería.


- Bueno, terminé. (Hoy a la medianoche lo seguimos pensando en la radio: online).

Famatina


por Esteban del Valle

Minería: De todo lo que leo y me informo (incluyendo profesionales de confianza en el tema) surge mi siguiente resumen de situación. Si un proyecto minero no tiene consenso de la comunidad, ya sea porque considera que no es compatible con sus otras actividades o directamente por ser perjudicial, no puede ser viable. Esta condición la exigen (o deberían exigirla) los organismos internacionales al aprobar un proyecto. Evidentemente, el trabajo de nexo con la comunidad de Famatina por parte de las empresas mineras no se hizo como corresponde. TN aprovecha lo más que puede, claro, va a tratar de encontrar damnificados, manifestantes y ambientalistas hasta debajo de las piedras y abundará en palabras como "demonio" o "ambicion". Clarines, naciones, perfiles y demases, no dudan en disfrazarse de ecologistas, de osos pandas o carmelitas descalzas si es necesario, con tal de reclutar descontentos para su causa.

La gente tiene derecho a manifestarse y también todos tenemos derecho a saber. El estado debe comprometerse a reforzar los controles sobre los proyectos viables y desestimar los no viables; también informar acerca de costos ambientales y beneficios de cada uno. Los grandes desastres ambientales y sociales de la minería se hicieron en los 90, cuando no había ningún control y a nadie le importó nada, mientras se distraían comprando importado con el 1 a 1. Niños con plomo en sangre y pilas de escoria en los pueblos, además de desocupados, fueron algunas de las tantas consecuencias de aquella fiesta en la que cada uno atendía su kioskito.

Ese no es el concepto actual de la minería, ni de distribución social, y por suerte tampoco es el concepto de desentendimiento por parte de la gente (aunque alguna vez deberían decidirse sobre el modo de vida y consumo que quieren tener; protestar contra la minería y salir corriendo cada año a comprarse el ultimo blackberry de moda no es muy compatible). Las cosas cambiaron mucho desde entonces, pero el código de minería, en cuanto a inversion, sigue siendo el mismo, con algunos atenuantes. Y los controles siguen siendo insuficientes, sobre todo al estar librados a las gobernaciones provinciales.

Manifestación sí, perejiles greens no. Las cartas sobre la mesa. La participacion y preocupacion de la gente es positiva. Pero la única forma de intervenir del Poder Ejecutivo Nacional sería reformado la Constitución o intervenir la provincia, cosa que jurídicamente no se puede hacer, porque hay un gobierno elegido. Si el Gobierno Nacional interviniera con algún decreto,seria inválido para cualquier juez, que le daría la razón a la demanda que seguramente iniciarían las empresas afectadas. El Gobierno Nacional debe corregir la legislación minera menemista cuanto antes.

No soy especialista ni periodista, sólo elaboré ese texto en base a un mix de distintas opiniones. Mi posición personal es provisional y bastante abierta. A pesar de haber consultado a una persona de cierta cercanía, profesional en Geología, muy ligada al tema, tampoco me resulta fácil entender. Soy un porteño que no suele llegar más allá de donde me lleva la tarjeta Sube. Puedo hablar de los problemas que ocasionó la paralización de la expansión del subterráneo y el fomento del tránsito vehicular y de la liberación total que existe para demoler nuestras bellezas no naturales edilicias, etc.

Hasta donde me contaron fuentes profesionales, el proyecto de ley de glaciares vetado por la Presidenta contenía muchas falencias en sus definiciones, y el modificado que se finalmente se aprobó también. Ahora Beder Herrera, gobernador de La Rioja, congeló la exploración en Famatina, que por otro lado, no podría ser proyecto viable sin la debida "licencia social", así que no le quedaba otra. En èpocas de Carlitos, eso lo resolvían regalando ciclomotores y televisores a la gente, o con la licencia llamada "me chupan un huevo todos, mueransé". Pienso algo parecido a lo que dijo Gardinelli: 

"....la oposición no es esperanzadora a este respecto. Sería peor si gobernaran los que ya fueron gobierno: radicales y peronistas, liberales y conservadores, de Alfonsín a Duhalde y pasando por Menem y De la Rúa, cada gobierno fue ambientalmente igual o peor. Y si llegara a la presidencia el Señor Macri, que Dios nos guarde, porque ya ha mostrado tener tanta sensibilidad ambiental como una Caterpillar de las grandes.." . 

Por mi parte, hace tiempo es mi deseo que ciertos temas, como los ambientales, entren en la agenda del gobierno y en sintonía fina. Hace un mes me parecía que este año era un buen momento y ahora me parece más. Pero creo que hay temas más graves que la minería, como ser el de la agricultura. Si recordamos que Cristina lo sacó a la luz en tiempos de la 125, pareciera que después no era el momento adecuado para tratarlo. Pero yo no soy el gobierno, no puedo ser quien establezca prioridades. Opino, converso, sólo eso.

sábado, 28 de enero de 2012

La última de Clean Eastwood


por Oscar Cuervo

Clint Eastwood es una estrella de cine muy popular desde hace casi medio siglo. Como policía duro o como cowboy idem es uno de los íconos cinematográficos más reconocibles de la historia del cine. Siendo ya un tipo maduro se metió a dirigir y producir sus propias películas. Como autor empezó a trabajar en los intersticios de su ícono, que como queda dicho precedía a su autoría cinematográfica, Debe tratarse del caso más notable de auto-problematización del ícono. Con su ideología de halcón, Eastwood tardó décadas en buscarle las mil vueltas a la figura del héroe en su vínculo con la comunidad. Hizo películas que bordearon el fascismo, otras tremendamente ambivalentes, algunas directamente confusas, pero había dos o tres rasgos que parecían invariables: su sobriedad, la que le imposibilitaba caer en las estridencias y efectismos casi obligatorios del Hollywood actual; una cierta enjundia narrativa que hacía que incluso sus obras políticamente detestables mantuvieran siempre un interés; y un malestar, una mala conciencia, quizá la más involuntaria de sus constantes de autor, que siempre lo llevó a que dramatúrgica y políticamente sus películas nunca cierren del todo. En la última década larga Eastwood se fue liberalizando, comenzó a incorporar puntos de vista que eran impensables en sus primeros tiempos: respeto por las minorías, alegatos contra la justicia por mano propia y la pena de muerte, pacifismo, antimachismo. Los resultados artísticos siempre fueron dispares: creo que tiene al menos tres obras maestras: Los imperdonables (la mejor, aún con su ambivalencia política), Los puentes de Madison (un melodrama extraordinario) y Cartas de Iwo Jima (la obra maestra de su etapa liberal).

Todas y cada una de ellas siguen buscándole la vuelta al problema de la construcción individual y colectiva del héroe, Hace poco parece que encontró la fórmula ideal para hacer morir a su propio ícono conciliado con el mundo contemporáneo: Gran Torino (o el viejo facho que esconde a un tierno liberal en el placard). Obra menor pero simpática, que quizá le rinde un exagerado tributo a su necesidad de lavar culpas. Pero Clint sigue filmando. Y empieza a hacer películas que uno no esperaría de él: bodrios intragables (El sustituto), fábulas ñoñas (Más allá de la vida); y ahora, quizá lo que nunca habríamos querido ver: J Edgard (el biopic sobre el creador del FBI, J. Edgard Hoover encarnado por Di Caprio) es... ¡una película mediocre!

¿Qué es lo que ahora parece haber perdido? La enjundia narrativa, la capacidad de interesar, la destreza para definir personajes con pocas palabras e imágenes pregnantes. Apenas hay algo parecido a eso en la escena de la Biblioteca del Congreso, donde el joven Hoover sella un pacto de por vida con su inseparable secretaria (Naomi Watts); quizá algún esbozo de emoción asoma levemente en las manos tomadas de Hoover y su boyfriend arriba del auto. Pero el resto es una sucesión de diálogos farragosos explayados con una línea dramática plana, sin nervio, sin interés visual. Convengamos que el guión es pésimo: lo hizo Dustin Lance Black, el mismo que escribió Milk, otro biopic para el bostezo, nada menos que para uno de los mejores cineastas contemporáneos (Gus Van Sant, en la peor película de su carrera). Con guiones así, tan perezosos y faltos de interés, la única chance de un director es  desfigurar la puesta en escena, convertirlos en una mueca desmesurada. De Palma puede hacer algo así. Eastwood y Van Sant, por distintos motivos, no. ¿Entonces? Entonces Eastwood lo filma con su proverbial sobriedad: un guión farragoso filmado con sobriedad da como resultado un film solemne y aburrido. Lo increíble es que la vida de J. Edgard Hoover fue muy controversial (capo del FBI durante décadas, autor de operaciones sucias contra las figuras más importantes de la vida americana del siglo XX, ideólogo del estado policíaco, gay encubierto) y Eastwood es el cineasta controversial por antonomasia, todo lo cual debería dar algunos rasgos interesantes: humanizar al facho, jugar con los dobleces de los personajes públicos, cuestionar las hipocresías del sistema político, contar una historia de amor entre hombres en el momento y el lugar menos adecuados. Pero entre el guión sin dramatismo y la ñoñez de Eastwood, todo se hace sorprendentemente aburrido.

Leonardo Di Caprio hace lo que puede, pero no puede hacer milagros: entre el guionista y el director decidieron que un personaje que podría ser perverso, cruel, trágico, inquietante, detestable, adorable o todo eso junto, sea finalmente anodino: el Hoover de Eastwood, que podría ser uno de los más grandes hijos de puta de todos los tiempos, termina siendo un muchacho con problemas con su mamá: y la mamá termina siendo uno de los villanos más unidimensionales de todos los tiempos. Las escenas románticas entre Hoover y su novio sorprenden por su pacatería. Clint podrá haberse vuelto un viejo tolerante. Pero es incapaz de filmar con emoción a dos chabones besándose.

viernes, 27 de enero de 2012

Lo nuevo de Radiohead


La luna en lo alto de la montaña
los lunáticos
invadieron el asilo,
esperando el éxtasis
cantando: "estamos aquí
para que los precios no suban
te echaremos a las jaurías,
al Daily Mail,
juntos, juntos".

Te mandaste una cagada
cometiste un error
pagaste por seguridad
y cruzaste la puerta
te escapaste con eso
pero te estamos esperando
ey, ey, ey...

Dónde está la verdad
qué sentido tiene
seguir siempre así
perdido y encontrado
con la cabeza
escondida en la tierra
sin chance
y sin plan
sin respetar
la vida humana
a seguir el ritmo
no tienes derecho
rápido y suelto
ganás y perdés
te colás en la fila
y vas para atrás.
Presidente
de por vida
el amor de todos
las moscas en el cielo
las bestias de la tierra
los peces en el mar
perdieron el comando.
Ah, ah, ah...



Canción The Daily Mail, intepretada en vivo en noviembre de 2011, en el programa From the Basement de la BBC.
El domingo a la medianoche, escuchamos todos los temas en La otra.-radio. FM La Tribu. 88.7 - online

jueves, 26 de enero de 2012

La mala verdad


por Martha Silva

Esta es una película de una redondez inusitada, plena de sutilezas, con un reparto extraordinario encabezado por Alberto de Mendoza en su última labor cinematográfica, antes de morir, a sus 88 años.

El actor de Noches sin lunas ni soles parece haberse propuesto dejarnos un trabajo cercano a la perfección para quedar en el recuerdo de los que lo admiramos. El reparto está cuidadosamente elegido: Analía Couceyro, Carlos Belloso, Malena Solda, Ailín Guerrero –la niña-. Norman Brisky, Cecilia Rossetto y Max Berliner.

Uno de los mejores momentos del film es la escena que juega la pequeña protagonista con Norman Brisky, que muestra el contraste entre la “normalidad” y lo siniestro, personificado por el abuelo y el resto de la familia. Un mar de sutilezas, algo inquietante, que flota en el ambiente, están dados por la música y otros recursos estrictamente cinematográficos, que en ningún momento intentan ocultar el tema central: se trata del abuso sexual reiterado de una niña de once años, por un adulto de la familia.

La lucha de la maestra y la psicopedagoga por cambiar la situación, y el compañerito con el que la niña planea realizar un viaje de difícil concreción, son la parte saludable de este torneo de terror y escapismo, representado por el resto de la familia y las instituciones, que aquí resultan cómplices de esta situación perversa. Todo esto sin que existan truculencias ni escenas inconvenientes.

El director Miguel Ángel Rocca desplegó con destreza sus control de todos los rubros del film, como el fino y aceitado montaje (Marcela Sáenz). Y no podemos dejar de mencionar la música, con el tema Desarma y sangra de Charly García y Serú Girán, con una función muy precisa.

miércoles, 25 de enero de 2012

La cicatriz a Cristina le queda más linda que a Nelson Castro


Igual conviene esperar el análisis del Doctor Nelson sobre las implicancias de la cicatriz.


Y veremos qué dice Beatriz Sarlo sobre el look presidencial. Hablando siempre desde los estudios culturales, ¿eh?

Pobreza y justicia global


por Julieta Eme


Hasta hace pocos años, la filosofía política estaba dominada por las teorías de la justicia locales o “domésticas”, es decir, teorías de la justicia que pretendían responder a la pregunta de qué sociedad es justa o cuándo podemos decir que un orden institucional local o “doméstico” es justo. Ante esta pregunta, existen muchas respuestas, dependiendo del filósofo o la filósofa que responda. La respuesta contemporánea más significativa la dio John Rawls (1921-2002) en su libro Teoría de la Justicia, publicado en inglés en 1971, en el cual hace una defensa del Estado de bienestar.

En 1999, Rawls publicó otro libro, El derecho de gentes, que pretendía ocuparse de lo que ahora se llama justicia internacional o “global”. La justicia global, por oposición a la local o doméstica, pretende responder a la pregunta de qué orden institucional global es justo o cuándo podemos decir que un orden institucional global es justo. El filósofo más prominente en esta área de la filosofía política es Thomas Pogge (nacido en 1953). Lo que hace Pogge es señalar qué rasgos o factores de nuestro orden institucional global actual son injustos y argumentar por qué.

A pesar de ser un discípulo de Rawls, Pogge es muy crítico de la posición que asume este filósofo en el ámbito internacional. La pregunta que parece ser el puntapié inicial de los debates acerca de la justicia global es la siguiente: ¿qué es lo que hace que algunos países sean ricos y estables y otros sean pobres e inestables? De nuevo, ante esta pregunta, existen muchas respuestas, dependiendo del filósofo o la filósofa que responda. La respuesta de Rawls (que ciertamente ha dominado los debates sobre justicia global) es que lo que hace a algunos países ricos y a otros pobres es la calidad de sus instituciones y la calidad de sus habitantes. Rawls dice: “Creo que las causas y las formas de la riqueza de un pueblo radican en su cultura política y en las tradiciones religiosas, filosóficas y morales que sustentan la estructura básica de sus instituciones políticas y sociales, así como la laboriosidad y el talento cooperativo de sus gentes, fundados todos en sus instituciones políticas […]. Los elementos cruciales que establecen las diferencias son la cultura política, las virtudes políticas de la sociedad civil, y la probidad, laboriosidad y capacidad de innovación de sus miembros” (El derecho de gentes, Paidós, 127-128). Rawls nombra a Japón como ejemplo de un país con escasos recursos pero que sin embargo puede “hacerlo muy bien” y a la Argentina como ejemplo de un país con abundantes recursos pero que sin embargo puede “afrontar grandes dificultades”. Esta idea de Rawls acerca de que las causas de la pobreza de los países pobres son exclusivamente internas (vale decir, la calidad de sus habitantes y de sus instituciones) es denominada por Pogge como la “tesis de la causalidad puramente doméstica de la pobreza”. Frente a esta tesis, este último filósofo va a decir algo diferente. Sus ideas acerca de la justicia global están plasmadas fundamentalmente en su libro La pobreza en el mundo y los derechos humanos, publicado en inglés en 2002.


Lo que dice Pogge es lo siguiente: la pobreza no tiene causas domésticas exclusivamente. Si bien es verdad que la persistencia de la pobreza de los países pobres se debe a factores internos, tales como malos gobiernos, corrupción, etc., también es verdad que esos factores internos muchas veces están promovidos y alentados por factores externos, es decir, por rasgos de nuestro orden institucional global. Específicamente, Pogge señala cuatro rasgos de nuestro orden global que contribuyen a la persistencia de la pobreza y promueven malos gobiernos. Estos rasgos son: 1) las negociaciones inequitativas que se dan en la Organización Mundial del Comercio, 2) los tratados sobre derechos de propiedad intelectual (especialmente sobre patentes de medicamentos), 3) las externalidades negativas (como la contaminación, entre otras) que los países ricos imponen a los pobres y por las cuales no pagan nada y, por último, 4) los llamados “privilegios”: privilegios de recursos, de préstamos, de armas y de tratados. La idea de “privilegios” significa que los países ricos reconocen como gobernante de un país pobre a cualquier persona que ejerza efectivamente el poder, independientemente de que esa persona haya llegado al poder como consecuencia de una elección democrática o de un golpe de Estado o de que se preocupe por las necesidades de la población a la que gobierna. De este modo, los países ricos reconocen a estos gobernantes y dictadores el derecho a vender los recursos del país, el derecho a pedir dinero prestado, el derecho a comprar armas y el derecho a firmar tratados internacionales, contrayendo deberes y obligaciones. En un artículo que lleva el mismo título que su libro, Pogge dice: “Estos privilegios internacionales […] que nosotros [los países ricos] extendemos a tales gobernantes son bastante ventajosos para ellos, ya que los proveen con el dinero y las armas que necesitan para permanecer en el poder […]. Estos privilegios son también bastante convenientes para nosotros, ya que nos aseguran las importaciones de recursos desde los países pobres independientemente de quién gobierne o de qué tan mal lo haga. Pero estos privilegios tienen efectos devastadores para los pobres globales, ya que les permiten a los gobernantes corruptos oprimirlos, excluirlos de los beneficios de los recursos naturales de sus países y cargarlos con enormes deudas y onerosas obligaciones de tratados”. Al aumentar los beneficios de ejercer el poder, estos privilegios son un incentivo para los golpistas. Y si la democracia vuelve, los gobiernos democráticos deben asumir las deudas y las obligaciones contraídas por las dictaduras.

Además, a modo de impugnación del status quo, Pogge recuerda que la distribución actual de la riqueza está teñida de una historia violenta plagada de colonialismo, saqueos, matanzas, esclavitud y expropiación de recursos (principalmente por parte de Europa hacia el resto de los continentes).

Para ser breve, la tesis de Pogge es la siguiente: el orden institucional global actual daña a los pobres globales. Los daña porque es injusto. Y es injusto porque viola derechos que el mismo orden institucional global ha reconocido (por ejemplo, en la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948). Esto puede sonar muy obvio para nosotros, un país en desarrollo o del “tercer mundo”, pero no lo es tanto para los académicos del “primer mundo”. Y por más obvio que nos parezca, es necesario tener argumentos acerca de por qué las cosas son así como uno/a cree que son. Pogge ofrece algunos argumentos en el libro que mencioné más arriba. Estos argumentos han sido y son acaloradamente discutidos. (Una buena entrevista a este filósofo, en su última visita a la Argentina en 2010, puede leerse acá).

Decir que la pobreza de los países pobres no tiene exclusivamente causas internas no significa eximir a las instituciones o gobiernos locales de la responsabilidad por la persistencia de la pobreza. Más bien significa afirmar que tanto las elites políticas y económicas de los países ricos como las elites políticas y económicas de los países pobres contribuyen ambas a la persistencia de la pobreza en el mundo. Que la pobreza tenga causas externas, además de internas, no exime a los países pobres de hacer los cambios necesarios en sus políticas públicas. Del mismo modo, que la pobreza tenga causas internas, además de externas, no exime al orden institucional global de hacer los cambios necesarios, de modo que se vuelva un orden más justo. Acerca de cómo pueden lograrse estos cambios la respuesta no es mágica: presionando.

Otros filósofos afirman que las ideas de Pogge acerca de la justicia global no son factibles o que son impracticables. Afirman que para que estas ideas sean factibles, tienen que ser “realizables sin crear costos indebidos”. Y para estos autores, las modificaciones del orden institucional global que proponen las ideas de Pogge (esto es, la eliminación o corrección de los cuatro rasgos mencionados arriba) crean costos excesivos (presumiblemente para los países ricos). Esta crítica es inaceptable. Sería como si alguien dijera que las ideas abolicionistas no eran factibles porque las modificaciones que esas ideas proponían (la eliminación del sistema esclavista) creaban costos excesivos (para los dueños de los esclavos). Nadie aceptaría esto. La esclavitud estaba mal. El abolicionismo era correcto. Y más tarde o más temprano la esclavitud se abolió en todas las partes del mundo.

La justicia global no es impracticable. Lo que hay es falta de voluntad para practicarla.

martes, 24 de enero de 2012

Conectar


Fotografía: Carlos Brigo

Magia

Buscando la canción del verano
me gusta más la versión que hizo Walk off the Earth que la original



Tengo la magia en mí
cada vez que toco una canción, se convierte en oro
el mundo entero sabe que tengo la magia en mí
cada vez que piso el suelo, la chicas quieren tomarse una foto conmigo
ahora todos quieren una explosión de magia.

Magia, magia, magia
tengo la magia en mí.

Estos trucos que estoy a punto de probar
te volarán la cabeza
Elige un verso, cualquier verso
voy a hipnotizar cada uno de tus sentidos
voy a necesitar un voluntario, ¿qué tal tú, con esos ojos?
ven aquí, párate derecho, no seas tímido
voy a hacerte dar un viaje, deja que tu mente hable
la gente trata de heredar esta habilidad
por eso me reclaman.

Incluso David Blaine tuvo que ir a tomar unas cuantas clases y,
veo a Mindfreak diciendo algo así como...
"qué pasa man, qué es lo que sucede"
que venga uno, vengan todos y vean el show esta noche
prepárense para sorprenderse, no verán Ghost ni Poltergeist
sé que no soy Pinocho, nunca dije una mentira
así que llámenme Mr. Magia, el que vuela en la Nube 9.

Tengo la magia en mí
cada vez que toco una canción, se convierte en oro
el mundo entero sabe que tengo la magia en mí
cada vez que piso el suelo, la chicas quieren tomarse una foto conmigo
ahora todos quieren una explosión de magia.

Magia, magia, magia
tengo la magia en mí.

Versión original:

lunes, 23 de enero de 2012

Ondulaciones del océano

(Vladimir Kush, 2009)
Visuales XLV


por Liliana Piñeiro

La mesa está servida y el océano es un gran mantel, ondulado por el viento.

Mi apetito es insaciable, de tan humano. Están las nubes caprichosas, el azul inquieto, las montañas ariscas y un velero tímido como la luna. Algo falta, siempre, en el inventario de manjares.

domingo, 22 de enero de 2012

Creo que son tonterías



Nocturno de princesa by Antonio Birabent on Grooveshark

Aquí estoy ahora esperando a nadie, esperando nada
y una coca-cola tan roja y helada
y en el aire suenan miles de palabras
pero destruiría todas las palabras
yo te sumergiría y te ahogaría
y en una mirada me comprenderías
o son tonterías?

Aquí estoy ahora en el Vip's de Princesa
y en aquella mesa hay varias duquesas
una rubia inglesa toma su hamburguesa
en la barra un tío toma su cerveza
la musica negra por los altavoces
y los camareros que tú ya conoces.

Y yo escribo y describo lo que voy mirando
los Beatles ya viejos mirando a la gente
hay mil flores de plástico, un disco fantástico
Drácula que mira a King Kong con ira
y el Che Guevara gira que te gira,
gira que te gira, gira, gira...

Y por la ventana casi ningún niño
tan sólo una escultura de duro aluminio
hay árabes franceses, tíos que parecen
hippies o burgueses
y un mundo borracho que va haciendo eses
que va haciendo eses
eses, eses...

Aquí estoy ahora esperando a nadie, esperando nada
y una coca-cola tan roja y helada
y en el aire suenan miles de palabras
pero destruiría todas las palabras
yo te sumergiría y te ahogaría
y en una mirada me comprenderías
o son tonterías?
creo que son tonterías.

sábado, 21 de enero de 2012

La chica del dragón tatuado


por Oscar Cuervo

David Fincher es uno de los grandes sobrevalorados de la época. ¿Cuál es el misterio que se esconde detrás de la opinión muy extendida de que se trata de un cineasta "personal", que "sabe filmar como pocos" y que lleva a cabo "puestas en escena meticulosas"? La idea de saber filmar es francamente tonta. ¿En qué consiste saber hacerlo? ¿Y qué es una puesta en escena meticulosa? El meticulómetro, bien pensado, es el criterio del lenguaje publicitario. Es allí donde el mínimo aspecto y el detalle ínfimo adquieren una importancia crucial. No hay puestas en escena más meticulosas que las de los spots publicitarios. Pero en ese mundo, la meticulosidad tiene un fundamento: cada segundo de publicidad vale miles o millones de dólares, por eso es que la imagen publicitaria está asfixiada por el cálculo. Pero lo cierto es que, si bien podemos objetar la publicidad desde el punto de vista ideológico o estético, ningún director de cine publicitario se inquietaría por ello: porque el valor en juego en ese terreno es la eficacia en el mercado. Y no se puede negar que ese cálculo resulta ser bastante eficaz.

Otra cosa es el cine. La meticulosidad de un spot de 1 minuto no funciona cuando hay que estirarla hasta dos horas y media. Y es evidente que en La chica del dragón tatuado, por más meticuloso que sea en la composición de cada plano y cada corte de montaje, las carencias de Fincher quedan expuestas de un modo despiadado. La estrategia con que abordó la difícil tarea de trasladar una novela llena de peripecias y una película ya filmada a partir de ella, muestra que Fincher tiene una concepción pueril del cine. Por ejemplo: si hay que narrar muchos acontecimientos, si hace falta proveer de numerosos detalles argumentales en el fondo insignificantes pero distractores del vacío que habita en el el centro del film, entonces Fincher adopta el apuro de la sucesión de planos. Apuro no es ritmo, aunque el cine de Hollywood actual los confunda. Hay que hacer que pasen muchas cosas, que se explique todo el tiempo, que se añadan detalles irrelevantes en cada escena, para mantener la atención del espectador entretenida, para no darle tiempo a pensar que esos detalles no tienen la mínima importancia, que 10 detalles son la reproducción en serie de un detalle banal y que ese apuro por llegar antes a la estación Nada, termina por aburrir mucho antes de lo coveniente.

No leí la novela de base ni vi la película original. La mucha o poca fidelidad de Fincher respecto de sus antecesores me tiene sin cuidado: no sé si es peor o mejor que el libro o la película sueca: sé que lo que él hace aquí de todos modos es mediocre, que un guión así de esquemático y atiborrado de explicaciones, tan pobre en la concepción de personajes, tan poco interesante en el mundo que nos muestra, no podría llevar jamás a una película aceptable. Y que el aporte de Fincher a esas ideas ajenas es apelar a recursos vetustos y previsibles: el montaje alterno, el ritmo de las secuencias subordinado a la cantidad de información que es necesario mandar, el énfasis de la música, los subrayados fotográficos que dan a entender que el mundo es oscuro porque la iluminación es oscura y la lamentable idea de que si hay mucho que explicar, entonces hay que explicarlo rápido.

El resultado es un pastiche entre comic y policial de intriga (ese whodunit que tan bien desbarató Hitchcock en... ¡la década del 30!) que no termina de integrarse jamás en un todo consistente. ¿Hay algo interesante? El diseño visual del personaje de Lisbeth podría funcionar en manos de un director con cierto vuelo como Cristopher Nolan (y ojo que nombro a uno que no es santo de mi devoción), pero aquí queda como una incrustación fallida en el terreno de un enigma a resolver (quién es el asesino) cuya resolución no puede sino desilusionar: se sabe desde hace décadas que en los whodunit el asesino no debe ser nunca el que a primera vista parecía, por lo que generalmente toda la gracia está en que el asesino sea el que está en tercer o cuarto lugar en el ranking. Cosa que se adivina demasiado pronto.

La chica del dragón tatuado es un cine viejo (la estructura alterna tiene ya un siglo de vida) y mal resuelto. Que se elogie la magistralidad de una fotografía solo por ser oscura y virada al azul, que se destaque el uso de una música solo porque enfatiza la oscuridad de la iluminación, que el relato se prolongue por casi media hora una vez que el enigma ya está aclarado y sobre-explicado, demuestra que Fincher carece de la mínima autoconciencia de sus posiblidades y abunda en recetas mal aprendidas.

viernes, 20 de enero de 2012

Mamarracho solidario



Famosos por Famatina: mamarracho solidario, la pobre montaña no se merecía una canción tan horrenda.

Hoy estamos y mañana no estamos

Megaupload y el fin del mundo tal como lo habíamos conocido



por Oscar Cuervo

El gobierno norteamericano cerró ayer Megaupload, uno de los sitios de intercambios de archivos más importantes del mundo. Agentes federales del estado de Virginia obligaron a cerrar el sitio, que ya no está disponible en la web. Siete personas y dos empresas fueron acusadas de integrar una "organización criminal internacional presuntamente responsable de piratería masiva".

Tras el cierre, miles de hackers de todo el mundo que actúan bajo el estandarte de Anonymous atacaron las webs de las instituciones responsables de la decisión. El Departamento de Justicia, el FBI, la Motion Picture Asociation of America, la Record Industry Asociation of America (representantes de los estudios de cine y las discográficas, respectivamente) y sellos como Universal vieron como sus sitios en la web eran atacados y dejados fuera de servicio por los hackers anónimos.



Tras el cierre de Megaupload, las autoridades identificaron algo más de una decena de sitios que serían culpables de piratería informática, entre los que se encuentra la iniciativa argentina Taringa.net. Estos sitios son ahora acusados de direccionar tráfico hacia Megaupload, en un complejo entramado que definen como la “Mega Conspiración”.

Estamos en presencia de una guerra que no comprendemos del todo, pero que de alguna manera nos implica. Este blog se asienta sobre una plataforma ajena, que guarda vínculos con los actores involucrados: Blogger, Facebook, Twitter, Mozilla Firefox, Youtube, Goear, Grooveshark y la fenecida Megaupload. De hecho, desde hace unos meses habíamos empezado a subir en Megaupload las grabaciones del programa que hacemos en La Tribu los domingos, y durante este lapso en el que los links estuvieron vigentes fueron descargados por varios centenares de lectores del blog. En la columna de la derecha figuraban los links para descargar los programas. Obviamente, todo eso ayer fue borrado de un plumazo por una decisión policíaco-adminstrativa que tomó vaya a saber quién. No está más. Con la imprudencia que nos caracteriza, algunos de esos archivos (por ejemplo el del programa al que asistieron Lucas Carrasco y Esteban Schmidt) ni siquiera los teníamos guardados en nuestros equipos. Suponemos que algunos lectores los habrán conservado, por lo cual oportunamente les pediremos ayuda para recuperarlos.

La cosa es que quizás tarde o temprano caigamos en la volteada, acusados de formar parte de la Mega Conspiración. Quizás sólo seamos Microconspiradores

Este episodio bélico virtual no deja de tener su encanto, dado que nos recuerda lo efímero de esta poderosa sustancia sobre la que nos apoyamos para proyectarnos hacia el universo. No es imposible que en una escalada de esta extraña guerra le llegue el turno a nuestros blogs, que un día nos levantemos y nos encontremos con que este querido espacio ya no existe más. Si en la vida vivida vivimos de prestado -Dios nos concedió un rato en el hermoso y ajeno universo, digamos- en la red vivimos doblemente de prestado, porque una sub-dvinidad burocrática del Departamento de Justicia de los EEUU puede disponer nuestra aniquilación sin siquiera haber sabido quiénes éramos ni qué decíamos. Doblemente de prestado, entonces, lo que hace todo este viaje más incierto y delicado: ¡disfrutemos de este encuentro cotidiano mientras podamos! Porque Dios, la naturaleza, la biología, el Departamento de Justicia, el Grupo Clarín o todos ellos juntos nos pueden bajar el pulgar de un momento a otro y, si te he visto, no me acuerdo.

Los últimos serán los primeros: quizá antes de que el burócrata del Depto de Justicia nos aniquile, Dios se encargue de aniquilar al burócrata, incluso al mismo Depto de Justicia, y nosotros nos regocijemos en un mundo ya librado de esa lacra, cosa harto improbable por el momento pero no imposible.

Mientras tanto, aquí les dejamos un link


que conduce hacia una plataforma de intercambio de archivos Mediafire (aún existente en el momento de escribir este post, aunque no sabemos si seguirá existiendo en el momento en el que usted lo esté leyendo). Ahí se puede descargar el último programa del año pasado. Entonces elegimos los mejores discos nacionales del año que terminaba, y hablamos de antiguallas como el caso Shocklender, el caso Donda y el caso Moyano. Eso fue el 18 de diciembre y desde entonces pasaron un montón de cosas que nos hicieron olvidar de todo (menos de las canciones). Como dice Enrique Pinti, pasan los radicales, pasan los peronistas y quedan los artistas.

En fin. No somos nada.

jueves, 19 de enero de 2012

Misterios de Lisboa


por Oscar Cuervo

Raúl Ruiz, uno de los cineastas más prolíficos de la historia del cine, con 113 largometrajes, deja una obra que llevará tiempo terminar de descubrir. Pero puede decirse que su prolificidad es un elemento constitutivo de su sistema estético. Así como hay directores cuyo sistema les demanda filmar poco (Bresson, Tarkovsky, Erice, Favio), hay otros, como Ruiz o Fassbinder, cuyas premisas no podrían desplegarse sin una exploración cuantiosa. La cantidad de películas, pocas o muchas, parece no decir nada, porque también han sido prolíficos John Ford, Alfred Hitchcock y Enrique Carreras. Pero en ciertos casos, la proliferación se erige en principio estético. Cineastas torrenciales vs. cineastas parcos; y en ambos casos dan lugar a estéticas insustituibles. Los irrefrenables Ruiz o Fassbinder no podrían haberse desarrollado sin desatar esos torrentes, así como otras cinematografías son el resultado de una intensa destilación.

Ruiz dejó una película inconclusa (As Linhas de Torres, 2012, completada por Valeria Sarmiento y Carlos Saboga). Pero la última película que él concluyó es la extraordinaria Misterios de Lisboa, un film en sí mismo torrentoso en su despliegue narrativo: en total 252 minutos, divididos en dos partes de 126 cada una. En esta sola película puede comprenderse cómo en Ruiz la proliferación es un principio regulador. No basta con contar una historia, hay que hacer el intento de contarlas todas, cada personaje merece un desarrollo, cada uno podría ser el protagonista de una película, pero la opción de Ruiz (bajo la apariencia -falsa- del folletín del siglo xix) es que todas las películas posibles estén contenidas en una sola. El relato retrocede, avanza, se desvía, se encauza, su eje parece bifurcarse hasta la indeterminación, presa de un impulso novelístico desaforado, hasta hacernos preguntar: ¿qué hay detrás de semejante proliferación?

La apariencia, decía, es folletinesca, pero detrás de eso está Ruiz, enloqueciendo el mecanismo. Hay que contar la historia de Pedro da Silva, un huérfano pupilo en un colegio de curas, y del padre Denis, un aristócrata libertino convertido en sacerdote justiciero, más una condesa celosa y vengativa hasta la locura, más una especie de pirata sanguinario convertido en un burgués respetable, más... Y así, una historia lleva a la otra y la película parece ir perdiendo su centro. Sólo parece. El principio ordenador se halla más o menos disimulado detrás del juego mutante de las voces en off: ¿quién, cómo, cuándo, desde dónde se cuenta Misterios de Lisboa?



Ruiz, en su filmografía, desde Tres tristes tigres y Palomita blanca, pasando por Las tres coronas del marineroEl tiempo recobrado, La comedia de la inocencia,  hasta esta Misterios... ensayó las mil y una modulaciones de la modernidad y la postmodernidad. El clasicismo es imposible en él, así que su forma de encarar el juego de las narraciones es simulando respetar las reglas del relato hasta el fin, para llegar a una reducción al absurdo de la pretensión de narrar. Misterios de Lisboa es una obra maestra que se deja degustar en su perversa elongación. La elegí una de las mejores películas de 2011. Alejandro Ricagno ya había escrito en este blog sobre ella cuando la vio en el BAFICI.  Ahora los porteños tienen la oportunidad de verla, en dos partes: mañana viernes 20 se pasa la primera parte en Estudio Uno (Bonpland 1684, Timbre 1, Tel.: 4773- 7820 / 15 6 705 9884; E-mail: centrodeteoriaimagen@gmail.com). El viernes 27 la segunda parte. Siempre a las 20:30 horas. Coordina Ricardo Parodi.

miércoles, 18 de enero de 2012

Muchacha ante el espejo

(Pablo Picasso, 1932)
Visuales XLIV‏


































por Liliana Piñeiro

Escena de dislocación: la imagen se abre como si la piel hubiera cedido y el sentimiento se desdoblara, reflejándose al exterior.

La muchacha extiende su mano y ofrece el abrazo a la mujer que la espera, inevitable, dentro del espejo. Pero ella, oscura, ya no la ve. Ha olvidado sus ojos en alguna parte.

martes, 17 de enero de 2012

¿La canción del verano?

Una vez más


Todo comenzó por casualidad
un llamado más entre tantos
una vez más
otra vez más.

Hoy luna de paz sobre tu disfraz
me encontraste tan desarmada
¿por qué te vas
si yo estoy volviendo?

Ya no hay razón
para huir de mí
sabés que no te pertenezco.

Ya sé que siempre arruino todo
pero nunca me doy cuenta
justo a tiempo lo desarmo
para seguir con la historia
que nunca, nunca se acaba.
como un loop interminable.

Ya sé que doy mucho miedo
sin querer
te di mi amor
te lo vendo en camisón.

Más grande que esa flor
más grande que el dolor
más grande que el adiós
más grande que el mundo.

Me tengo que reír
yo tengo que salir
si brillo en una estrella que viaja.

Pero te acercaste
y me dejaste, justo lo que yo buscaba
que se convirtió en peligro
como una bomba de tiempo
por lo menos para vos
que te asustaste primero.

Y hoy ya me di cuenta
que en tu danza me enredaste
solo para que quedara
como esclava de tu obra clandestina
que planeaste sin querer
desde tu alma dormida.

Yo me quedo acá en la realidad
que salió de un cuento perdido
que armo sólo yo por necesidad
guionista soy de mi destino
una vez más, otra vez más.

Quién sabe que más
puede aparecer
en el remolino que armamos.

Yo quiero salir
quiero remontar
sobre lo que queda de esto
una vez más, otra vez más.

Una muuyy bonita canción de Fabiana Cantilo cuya potencia melódica podría convertir en la canción del verano. Acaba de salir el videoclip en cuya realización están involucrados algunos amigos. Aparte el video fue filmado nada menos que en la Biblioteca Kierkegaard de San Telmo. ¿Qué más? (Tómense un rato para que vimeo cargue y puedan ver el video de un tirón: se escucha bien, se ve bien... una vez más, ¿qué más?)

lunes, 16 de enero de 2012

Actúes como hombre

Lucas Martí / Julieta Venegas



Odio decir esto de mí
pero esta no soy yo
no hay ciertas magias
cierto color
que hacen a lo que soy.

Sé que reir
y hacer reir
tiene mucho valor
sé que en el arte
de la ilusion
quiero vivir con vos.

No es mucho pedir
que actúes como un hombre
trates de entrar en mí
y en magias me transformes
choques contra mi hogar
y llegues hasta el borde
muero por ver pelear
a mi hermano contra vos.

Puedo perder
algo de mí
para encontrarte a vos
puedes cambiar un poco vos
para ganar mi amor.

Antes de huir o de sufrir
puedes ahorrartelo
no pierdas fuerza en esa lección
ven a apostar en vos.

No es mucho pedir
que actúes como un hombre
trates de entrar en mí
y en magias me transformes
choques contra mi hogar
y llegues hasta el borde
muero por ver pelear
a mi hermano contra vos.

Canción de amor sin solucion
no es canción de amor
poder varón sin transgresión
no es poder varón
vas a dejar de mirar tus pies
y vas a patear todo lo que rodea mi vida.

No es mucho pedir
que actúes como un hombre
trates de entrar en mí
y en magias me transformes
choques contra mi hogar
y llegues hasta el borde
muero por ver pelear
a mi hermano contra vos.

Uno de los mejores discos del año lo hizo Lucas Martí, poniéndole canciones (letra, música y producción artística) a una serie de voces femeninas. El título: Se puede. Los mil matices distintivos de la canción pop de amor en género femenino acercan a Lucas a una especie de Stephin Merritt del Cono Sur. Así como suena de bueno. Un día cuando hable con él le voy a preguntar cómo se le ocurrió explorar en sus líricas estas perspectivas femeninas o, en todo caso, jugar con la posibilidad de que la misma letra mantenga un valor unisex. Todo un tratado de la cuestión de género en la música popular. Es la segunda vez que lo hace, la primera fue con su disco de 2007, Papá, que también contiene varias joyas casi desconocidas (ampliaremos).

La lista completa de Se puede: 1.- Se puede (Pac-Man), Noelia Mourier / 2.- El día del zarpado, Emme / 3.- Actúa como hombre, Julieta Venegas / 4.- Tu momento, Paula Meijide / 5.- Consejos negros, Mariana Baraj  / 6.- No se usa más (0-600 VOS), Déborah De Corral / 7.- Carne humana, Naila Borensztein  / 8.- Ya no quieras comprenderlo todo, Javiera Mena / 9.- Tren, Anita Alvarez Toledo/ 10.- Cursos de corrupción, María Ezquiaga / 11.- Convoy, Daniela Herrero / 12.- No importa tu edad, Isol / 13.- No no no, Jimena López Chaplin / 14.- 100%, Julieta Brotsky/ 15.- Qué fuerte, Florencia Ruiz, Flopa, Ayelén Zuker.

domingo, 15 de enero de 2012

Misión Imposible: Protocolo Fantasma

Cine físico


por Oscar Cuervo

"Cine físico" es la fórmula que la crítica contemporánea utiliza para legitimar estos productos. Se trata de un lugar común al que se acude sin poner el concepto en tensión problemática con la obra comentada. Es un atajo de quien tiene que comentar x cantidad de películas por semana que no brindan demasiados aspectos comentables. Es el tipo de retórica que hace que un derrame fecal de la nueva comedia americana pueda volverse un momento epifánico, o que una película dirigida a espectadores con cierto retardo sea elogiada como una vuelta a los días felices de nuestra infancia (en casos así es conveniente escribir en primera persona del plural). Hay un puñado de estos lugares comunes que permiten abarcar el 80 % de la producción cinematográfica: el valor de la amistad inquebrantable, la conciliación con la belleza del mundo y la nobleza viril de los héroes que cumplen con su deber sin mayores dilemas.

Si hiciéramos un relevamiento de la crítica cinematográfica neo-con, habría que suponer que el cine de los últimos 15 años se pobló de momentos epifánicos, de amistades inquebrantables, de pura fisicidad y de nobles servidores públicos. A veces se pueden usar varios clisés para comentar una sola película. A veces, como en Misión Imposible: Protocolo Fantasma, sólo resulta tolerable emplear uno -"cine puramente físico"-, con una apelación lateral a la felicidad que esa limitación nos produce. Un poco más forzadamente se puede destacar que la energía viril de Tom Cruise y la luminosa sonrisa con que encara las misiones que se le asignan nos concilian con la belleza del mundo. El repertorio es un poco limitado, pero el lector tiene que hacer su esfuerzo por conectarse con estas sensaciones tan placenteras.

¿Qué es un cine "puramente físico"? ¿Y cómo se asocia esa privación ("puramente" significa que no hay nada más) con la felicidad? Es cierto que Misión Imposible: Protocolo Fantasma está privada de muchas cosas, pero dudo de que "fisica" sea una palabra que menciona con precisión su positividad. No todas las ramas de la física son igualmente exploradas en la película: yo más bien diría que predomina la física mecánica, pero hay que admitir que "una película mecánica" no suena tan bien. Por ejemplo: no encuentro en el desarrollo de la película ninguna alusión al principio de entropía ni al de indeterminación, y sí profusas apelaciones a la ley de gravedad, al principio de inercia, a la energía cinética y la energía potencial. Digamos, más newtoniana que otra cosa. De todos modos no desdeñaría el uso -no declarado- que hace esta cinematografía de la psicología conductista en su vínculo con el espectador: el esquema constante es estímulo-respuesta, en el cual la variación viene dada sólo por el aumento de la intensidad del estímulo: un sonido estridente (con los volúmenes que es capaz de manejar actualmente la tecnología de audio) produce un sobresalto involuntario. No se demandan respuestas más complejas del tipo que se sentó en la butaca después de pagar su entrada: a lo sumo que se vaya feliz. Un crítico le remarcará entonces la belleza de un mundo puramente físico. Y después todo se olvidará (la memoria es una actividad impura) hasta el próximo tanque.

sábado, 14 de enero de 2012

Buenos Aires, Montevideo, Buenos Aires


Texto y fotos: Guillermo Villalobos

Hace un par de semanas viajé a Uruguay. En dos días tenía que renovar la cédula y habilitar por un año más mi posada en Cabo Polonio, dos de esos trámites burocráticos donde siempre te falta un papel, la renovación de la habilitación de bomberos, por ejemplo. Pero bueno la idea era disfrutar el viaje aunque fuera un flash de solo dos días.

Me gusta viajar en el Eladia de noche por el río rumbo a Colonia. Es asombroso mirar Buenos Aires iluminada desde el barco. Me pasa cuando estoy en la ciudad que no me banco a los edificios enormes de las multinacionales que tapan el río, me parecen el símbolo de la colonización, etc., etc. Pero a la noche, mirándolos desde la cubierta del barco, me encantan, o quizás, mucho peor, me enorgullece que mi ciudad se parezca a Nueva York. Es algo así como cuando uno se enoja con las marcas, el consumo y toda esa bola pero después te comprás unos o unas Hush Puppies en Grimoldi y disfrutas de eso que es mas que un buen zapato.

El resto del viaje es rutina: comprar chocolates y whisky en el free shop, enojarme con el vendedor del bar por los precios, por una cajita de chocolatada te roban 18 pesos, jugar unas fichas en el fliper, elijo el de Batman, y luego intentar dormir en el suelo hasta Colonia. Disfruto de estas cosas.

Al llegar a Montevideo llueve, la estación de ómnibus tiene ese clima denso y pegajoso de los fines de año, compro el diario El País, un clásico de la derecha uruguaya onda La Nación, para ver que cuentan y me clavo un Olímpico en el barcito frente a buquebús. El Olímpico, Mateo, El Príncipe, Fernando Cabrera, Cabo Polonio y Natalia, son, en ese orden, lo mejor que encontré en Uruguay. Al rato me subo al Rutas para seguir viaje a Rocha, ciudad que detesto.

El título del pasquín es clarinesco, ARGENTINA EXIGE A URUGUAY RECHAZAR BARCOS INGLESES, a cuatro columnas, y en la bajada aclaran que son los de bandera de Malvinas. Toda la nota intenta demostrar que el presidente José Mujica es un alcahuete que cumple órdenes de Cristina, enojada porque tres pesqueros piratas se abastecieron durante el año en el puerto de Montevideo.

Schiele, Javier Abdala, escultor

Luego leo unas declaraciones de Astori, el vice del Pepe Mujica, que representa a la derecha en la izquierda, donde se muestra preocupado por las diferencias internas que hay en el FA, para este admirador del ALCA “las luchas por el poder, (cuando el que esta perdiendo poder es él), ponen en peligro la gobernabilidad”. Esta especie de Cobos con aparato, el Partido Socialista, apoya los megaoperativos policiales para ganarle “el combate al delito” y reclama “más eficiencia en la represión”. Cabe destacar, dice este cronista, que el oscuro personaje es uno de los que hizo fuerza para que Uruguay siguiera la política de los yanquis en la región. Y para no perder el hilo de la noticia, es un secreto a voces en Montevideo que Tabaré, el ex presidente que fue a pedirle escupidera a Bush por temor a que Argentina los invadiera va a ser el próximo candidato a presidente por el Frente y las encuestas ya lo dan ganador. En este caso cabe recordar que el ex presidente aseguró, luego del papelón que hizo al contarles a los alumnos del Opus Dei cómo paró la invasión de Néstor y su ejército de argentos, que se retiraba de la política. Leer y viajar es un disfrute, llevo conmigo el último libro de cuentos de Liliana Hecker, La muerte de Dios, que pienso saborear lentamente durante todo el viaje.

Al llegar a Rocha pasa lo que tenía que pasar, me falta la nueva habilitación de bomberos, quiero recordarles que a Cabo Polonio los únicos bomberos que llegan a apagar los incendios son los vecinos con baldes, y por lo tanto tengo que hacer un nuevo plano de mi casa, el que tengo hecho y aprobado no sirve a pesar de que no hice ninguna modificación, y además este nuevo trámite vale 500 dólares, y la madre que los parió, Rocha.

Maderitas, Roberto Piris

Voy a tomar un café con la idea de cambiar los planes, sigue lloviendo, vuelvo al diario, y en la página de espectáculos descubro que esa noche, en Montevideo pasan Pina 3 D, una película imperdible según mis amigos cinéfilos e increíbles según Sofi Grenada, bailarina, cronista y compañera de la radio. Y para colmo veo un reportaje al compatriota Gabo Ferro, que se presenta en la Sala Zitarrosa la noche siguiente. Cambié de canal, me fui a sacar pasaje, llamé a Roberto, artista plástico que pega maderitas una al lado de la otra y le va bien, y a su mujer, Mary, funcionaria jefa de la junta electoral de todo el Uruguay, mis amigos montevideanos que tan amablemente me reciben en su hermosa casa, y les dije que los invitaba a ver una película imperdible e increíble y luego a ver a Gabo, buen plan. Me preguntaron si ya la había visto y les dije que si pero no en 3 D, mentira piadosa, pero que deseaba verla nuevamente porque era lo mas y les adelanté que mañana teníamos que ir a ver a Gabo, que presenta nuevo disco del que habíamos escuchado un temazo el domingo en La otra.-radio. Para convencer a mis amigos para que me acompañen al cine, suelo mentirles, les aseguro que vuelvo a ver la película que les propongo porque es maravillosa y uso los argumentos que escuché a otros amigos confiables que la vieron. No me falló nunca.

Me subí al bondi de vuelta con el nuevo plan y dejé las habilitaciones en manos de mi hijo Nico que esta bueno que vaya conociendo a los amigos rochenses.

Vuelvo al diario: “El amor es violencia vital” es el título de la nota donde Gabo presenta “La aguja tras la máscara”, su último disco, el séptimo, creo. Y don Ferro va a fondo, como para que sepan quien es y lo que piensa, dice, “decir te amo para toda la vida y te soy fiel, no por una imposición sino porque mi cuerpo y mi mente así lo desean, es revolucionario para ciertas culturas posmodernas de hoy. Muchos apuntan a ser amantes de balcón cuando el cuerpo es un templo y no debería ponerse en una circulación tan barata”. Gabo es un pensador, músico y compositor de esos que necesitan que vos los escuches y mastiques lentamente sus ideas. El tipo reclama atención y vaya si lo logra, pero de eso hablaré mas adelante, cuando les cuente lo que fue ese recital a sala llena. Al final de la nota Gabo rebela el fundamento de este nuevo disco y me animo a decir, el motivo de su viaje, dice: “Para mi el amor es violencia vital, nos coloca y hace que coloquemos a los demás en un sitio de pugna, de tensión. No es inofensivo amar, ni el amor. Uno milita de la manera que ama, uno vive y hasta compra el pan a la mañana de la manera que ama. Con el crecimiento de cierta industria, el amor ha sido cosificado y pasó a ocupar el lugar de un objeto. Pero no se trata de eso, no debería estar domado, hay que temerle al amante. Uno es capaz de cualquier cosa por el amor verdadero y eso debería asustar.” Como para no ir a verlo.

Llego a Montevideo y mis amigos me llevan al Espacio Cultural Contemporáneo, una gran sala frente a la Plaza Independencia donde expone parte de su obra Javier Abdala, un artista plástico muy particular que en este caso muestra trabajos en madera que moldea con una pequeña motosierra logrando retratos enormes que van de Beethoven a Carlitos Chaplin. Además de la técnica lo que sorprende es la expresión que logra y por otro lado consigue que cada uno de los pedacitos de madera con las que arma su trabajo, se conviertan en una obra en sí misma cuando uno se acerca.

De la muestra partimos para el taller de Roberto Piris, mi amigo el artista. Debo decir que la obra de este montevideano me resulta muy difícil de comprender y por otro lado las figuras que logra me gustan mucho. Roberto es un tipo complicado, la obra lo deschaba, desgraciadamente para el, que ha conseguido venderles cuadros o piezas o como se llamen, a los japoneses y a muchos argentos de esos que visitan y compran bienes en José Ignacio o Punta del Este, la gente linda.

Del taller partimos rápidamente a la Sala Zitarrosa, nos espera Mary, funcionaria del estado uruguayo, jefa de la junta electoral y compañera del Piris, Gabo Ferro va a presentar La Aguja detrás de la Máscara, su última creación.



Patricia Kramer

Debo decir que me gusta ver a los músicos argentinos tocar en Montevideo. Disfruto y se me hincha el pecho cuando veo al público asombrado que se rompe las manos aplaudiendo. Espero que esta noche pase lo mismo y para eso invité a estos dos buenos amigos. La sala se llena, buena señal, y aparece una chica, Patricia Kramer, que se presenta como fan de Gabo y canta cuatro temas que arman un buen clima para recibir al plato principal. Vale la pena escucharla, tomo nota, miro las caras de aprobación de mis amigos, y en eso aparece el artista que protagonizará la pelea de fondo, Gabo Ferro.

Hay artistas que se imaginan el público para el que están actuando, cantando o exponiendo su obra. Lucrecia Martel, maravillosa y arriesgada directora de cine, dice que ella hace pausas en sus películas para que el público pueda pensar lo que va sucediendo, El Príncipe, uno de los más grandes músicos del Uruguay, pretende un público inteligente, sensible y entregado y Gabo dice algo similar a lo que pretenden estos dos grandes artistas. Ve a su público como “alguien que no es un consumidor de música sino que busca algo que lo sacuda. Que no se queda con lo que le tiran los medios masivos de comunicación sino que está con esa inquietud e insatisfacción que tiene sólo quien busca música, que sabe escuchar. El consumidor se conforma con lo que le tiran, con canciones para caminar para correr, para el gimnasio. Yo no escribo para ellos. Con la gente que viene a mis conciertos estamos de par a par.”

Quien pretende ser escuchado con atención, entrega, sensibilidad e inteligencia, es porque esta seguro que tiene algo importante para comunicar, no me cabe duda.

Y Gabo tiene mucho para decir, desde el arranque. “Lo que te da terror te define mejor, no te asustes, no sirve, no te escapes, volvé, volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez, que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él “, dice el tipo deschabando cual es su mayor pretensión o interés o eso que yo entiendo cuando lo escucho cantar.. Creo que este hombre me esta ayudando, que es un inventor de bastones que el público se llevará para poder apoyarse en el camino de la vida.

Mis amigos escuchan el tema y me miran sorprendidos, yo pienso que los autores que alguna vez son capaces de escribir cuatro líneas como estas son los más grosos, los que uno espera, los que te ayudan a comprender. Pero don Ferro tiene más, y canta sin parar durante dos horas. Sólo se queja de aquellos periodistas que no entienden y le preguntan porque no escribe canciones alegres, esos boludos que no entienden la alegría que supone para los que lo escuchamos, descubrir la verdad en una canción. Hay un tema de Ferro que parece ser escrito para ellos, ese que dice, “¿Por qué no llorar un poco, vos que vas bailando tanto? Llorá bien, abrí los ojos y después seguí bailando. No te pido que te amargues, me estás entendiendo mal. El apetito no es hambre y moverse no es bailar.”. A los quince minutos este gran cantante se adueña del aire de la sala, el tipo maneja la respiración del respetable hasta el cierre, donde canta, “Dios me ha pedido un techo, Dios me ha pedido un beso, Dios me ha pedido un padre”, aplaudido sin parar por un público feliz de haberlo visto y oído.

Mis amigos están encantados, no entienden como no conocen a nadie en la sala, dicen que en Montevideo todos se conocen, y quieren salir a comprar todos los discos que puedan, consiguen dos y al llegar a la casa no parar de escucharlos, quedaron “engabados”.

Al otro día todo se resuelve, me renuevan la residencia, me dan una cédula de identidad nueva, mis amigos me invitan a un asadito y a la noche, antes de volver , vemos Pina, 3 D, una película tan buena como el impecable recital de anoche. De madrugada, de madrugada, con el rocío brillando al sol, amanecí en el Buquebús llegando a Buenos Aires.



Mañana, domingo 15 de enero, Gabo Ferro presenta La aguja tras la máscara en el Konex, Sarmiento 3131, a las 20 horas. No se lo pierdan, no hay muchos como este.