domingo, 4 de septiembre de 2011

Lanata y la Embajada

Los Argenleaks


por Santiago O'Donnel *

En mayo de 2008; dos meses después del lanzamiento del hoy extinto diario Crítica de la Argentina, el periodista Jorge Lanata se reunió con el embajador estadounidense para vender avisos. Lanata y el entonces socio, el ex juez federal Gabriel Cavallo, le pidieron al embajador que convenciera a las multinacionales con sede en los Estados Unidos de pautar publicidad en el matutino.

Un cable de mayo de 2008 filtrado por Wikileaks, que da cuenta de la reunión, no registra respuesta alguna del embajador, ni siquiera un "cualquier cosa te llamo".

El despacho [de la embajada] elogia la calidad del diario y la trayectoria de Lanata pero plantea dudas sobre la vialbilidad económica del proyecto editorial. Cavallo renunció en noviembre de 2008. Lanata renunció en abril de 2009. Crítica cerró en mayo de 2010, cuando era propiedad del empresario español Antonio mata, dejando 178 trabajadores en la calle. Arranca el cuerpo central del cable:

"Jorge Lanata, director del recientemente lanzado diario Crítica, y su socio, el ex juez Gabriel Cavallo, visitaron al embajador el 15 de mayo para decirle que están bajo fuertes presiones del gobierno para acallar sus críticas a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner".

"Lanata y Cavallo dijeron que creían que el director de Medios de la Casa Rosada, Enrique Albistur, y el ministro de Planificación, Julio De Vido, son los propietarios e ideólogos de una campaña en su contra, dirigida por el ex presidente Néstor Kirchner".

"Lanata dijo que alguien en el gobierno le había ofrecido hacer un trato por el cual un representante del gobierno formaría parte del equipo editorial para monitorear las cosas. Lanata dijo que esto era inaceptable".

"Al mismo tiempo, Lanata dijo que no ha publicado ningún artículo sobre las estrategias del gobierno en su diario."

"Lanata opina que el gobierno puede aceptar críticas viniendo de la derecha del espectro mediático pero no puede manejar que le peguen desde la izquierda, por lo que Cavallo describió como 'una publicación liberal e independiente'".

La charla deriva a la guerra gobierno-Clarín, prosigue el cable. Lanata dice que no quiere quedar atrapado en el medio pero que si el gobierno sigue presionando tendrá que tomar partido a favor de Clarín, aunque considere que la posición dominante del medio es perjudicial para el periodismo argentino. Meses más tarde, Lanata tomaría partido al declarar públicamente que "entre el gobierno y el Grupo Clarín me quedo con el más débil, que viene a ser Clarín".

Hacia el final del despacho, el embajador saca sus conclusiones. Por el uso reiterado del adjetivo "presunto" da la impresión de que no se creyó del todo la denuncia de Lanata, por más que la califique de "creíble". Aunque reconoció que la franqueza del periodista lo había conmovido, dijo que lo vio estresado y sugirió que el diario podía tener problemas financieros que excedían el marco de cualquier campaña para boicotearlo. En todo caso, el autor del cable firmado por Wayne concluye que la situación del periodismo en la Argentina no es tan grave en comparación con lo que sucede en otros países.

"Mientras que gran parte de la batalla entre el gobierno de la Argentina y Clarín ha sido pública, la visita del periodista Lanata trajo una visión desde adentro, con detalles de las tácticas detrás de escena del gobierno de la Argentina para moldear a los medios. A juzgar por el enorme stress que exhibió, su diario parece en serio riesgo de fracasar, como dicen los rumores, a pesar de que su circulación declarada es buena. Su acercamiento al embajador (una de las presentaciones más francas de los medios que hemos recibido) muestran el alto grado de confianza que los argentinos depositan en el compromiso de los Estados Unidos con la libertad de prensa. El presunto apriete denunciado por Lanata y otros periodistas daña la libertad de expresión. Pero el presunto apriete se queda corto en comparación con las groseras violaciones a la libertad de prensa tales como el cierre de diarios, la censura estatal, la detención de periodistas o la restricción de acceso a Internet. Aunque los Kirchner no han cruzado esas líneas rojas, su ninguneo a los medios y su estrategia confrontativa para tratar con la prensa le dan credibilidad a la sospecha de que están detrás de gran parte del apriete".

* Fragmentos de su libro Argenleaks. Los cables de Wikileaks sobre la Argentina, de la A a la Z, editado recientemente por Sudamericana.

[Nota de La otra: Lanta renunció a mantener el equilibrio que se proponía en el enfrentamiento entre Clarín y el gobierno. Desde hace un año es uno de los invitados favoritos de los programas de política del canal de noticias TN y también aparece de vez en cuando como comentarista político en Telenoche, de canal 13. Gabriel Cavallo, socio de Lanata en el fracasado diario Crítica, es hoy abogado de Ernestina Herrera viuda de Noble, en el caso por el que la viuda es acusada de apropiación de menores durante la dictadura militar].

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