viernes, 6 de mayo de 2011

La gitana dormida (Henri Rousseau, 1897)

Visuales XXV


por Liliana Piñeiro

Ella, con su rostro perdido en la noche, se ha quedado dormida en el desierto. La luna la protege y su guitarra calla, guardando las canciones enamoradas.
A solas con su ferocidad, un león se detiene antes de dar el zarpazo. Pero su gesto es efímero, y un minuto de piedad no basta para salvarse.

Cuando la gitana abra los ojos, él se disolverá en la luz de la mañana.

3 comentarios:

Martha dijo...

Extraordinario.
Martha

Liliana dijo...

Martha: H. Rousseau fue el pintor preferido de Alejandra Pizarnik.Y no es para menos: su obra es extraordinaria, efectivamente.

saludos

Nothing dijo...

podria haber estado yo dormida, y yo soy hombre