Dan vergüenza



Massot, sangre genocida.

martes, 31 de marzo de 2009

Bafici: Cuidado con El Tony



Por Eduardo D. Benitez

Están por asomar los 80. El pinochetismo es una red criminal que se teje de manera nada solapada por las calles de Santiago. A Raúl Peralta, una especie de border-galán de los márgenes, esto ni siquiera lo conmueve. Está más bien focalizado en bailar de manera idéntica al John Travolta de Fiebre de sábado por la noche y presentarse en un concurso de TV. Esos son los dos o tres datos que Tony Manero, película del chileno Pablo Larrain, nos da en su comienzo. Un inicio sugestivo, sólo eso. Porque la película estira esos elementos hasta el hartazgo y termina por cansar.

Pseudo-bailarín-disco reconvertido en serial killer, el héroe del film es acompañado por una cámara algo inquieta. Una cámara que podría aportarle cierto aire tenso al film o cierta intriga por saber cual será el curso la historia. Al contrario, cada acción de Raúl Peralta puede ser adivinada apenas comenzada una secuencia. Nada contra esto si la película fuera simplemente el drama social que pretende ser. Pero Larrain juega a poner un pie en el suspenso pudorosamente, a tratar de generar cierta intriga por "lo que va a hacer este lumpen obsesionado con una estrella Hollywoodense". Pero no llega.

Bafici: Old Joy, en busca del tiempo perdido



por Liliana Piñeiro

¿Es la pena una alegría gastada? Así lo afirma uno de los protagonistas de Old Joy, la excelente película de Kelly Reichardt, que logra poner en imagen el desencanto del tiempo.

El reencuentro entre dos amigos, Kunt y Mark, después de muchos años de no verse, da lugar a un sutil registro de la amistad y sus variaciones. Con el espesor de la nostalgia (esa tristeza suave que producen los años cuando se deslizan hacia un presente empalidecido de antiguos colores), esta película recoge los ecos del pasado: faro de libertad que ilumina, a veces, los roles premoldeados que la sociedad nos va imponiendo.

Cada vez más lejos de la naturaleza, cada vez más cerca de la civilización: en este balance algo ganamos, algo perdemos. De ese algo da cuenta la fugacidad de una mirada, una mano que se distiende. El drama es proustiano: el cuerpo recuerda, pero el tiempo, finalmente, no se recobra.

lunes, 30 de marzo de 2009

Ley de medios audiovisuales: qué opina Diana Maffía



por Oscar A. Cuervo

Diana Maffía es legisladora de la Ciudad de Buenos Aires por la Coalición Cívica, doctora en Filosofía y también directora académica del Instituto Hanna Arendt. Hace poco estuvo en La otra.-radio y mantuvimos un interesante intercambio que reprodujimos en dos partes acá y acá. El martes pasado le envié un mensaje, preguntándole por su posición respecto del proyecto de ley de medios audiovisuales que se está debatiendo en estos días y que pronto será presentado en el Congreso de la Nación. A continuación reproduzco el mensaje que le mandé y que, hasta el día de hoy, Maffía no respondió. Quizá en los próximos días recibamos su respuesta:


Diana:

me gustaría invitarte a que manifiestes públicamente tu posición, a través de nuestro programa radial, revista y blog, acerca de una cuestión de candente actualidad, como es el proyecto de ley de medios de difusión audiovisual, teniendo en cuenta que:

1) la base de este proyecto son los 21 puntos elaborados hace unos años por la Coalición por una Radiodifusión Democrática, integrada por numerosas oraganizaciones vinculadas al quehacer comunicacional, entre las que se encuentran organizaciones no gubernamentales, radios comunitarias, entidades como AMARC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias) , FMs comunitarias como La Tribu, representaciones sindicales como la CTA y CGT, investigadores y docentes especializados en temas de comunicación de la UBA, Universidad de Rosario, La Plata, etc. Que no se trata, por ende, de un proyecto improvisado de apuro por el poder ejecutivo, sino que es fruto de años de debates y militancia en pos de la democratización de la comunicación en nuestra sociedad.

2) que dicho proyecto no ha sido enviado como una imposición al bloque de legisladores oficialistas del congreso nacional para ser aprobado a libro cerrado, sino que está en un período de debate en que diversos sectores de la comunidad pueden promover cambios, aclarar algunos puntos confusos o modificar lo problemático que pudiera contener este borrador.

3) que se trata de un proyecto de ley comentado (algo raro en la legislación argentina; ver acá), en el que los artículos propuestos incluyen argumentaciones que aclaran su sentido, así como legislación comparada de diversos países como EEUU, Canadá y países europeos.

4) que el espíritu de la ley parece apuntar a una desconcentración de medios y a abrir el espectro comunicacional mucho más allá de la habitual dicotomía entre medios privados con fines comerciales y medios estatales pro-gubernamnetales. Que el proyecto propone una tripartición del espacio aéreo disponible, tomando como premisa que el éter es patrimonio de la humanidad y no la propiedad privada de algunos pocos poderosos y que, por lo tanto, se legisla para distribuir este espacio aéreo en tres tercios equivalentes entre

a) entidades públicas (gobiernos provinciales, canales a cargo de legistlaturas provinciales y municipales, Universidades);

b) empresas privadas (canales cuyas licencias serían otorogadas a empresas con fines de lucro); y

c) entidades civiles no gubernamentales sin fines de lucro (sindicatos, clubes, ONGs).

Que, de aprobarse esta ley, este rerparto en tres tercios equivalentes se haría por primera vez en nuestra historia, dando lugar a una pluralidad de voces desconocida hasta el presente.

5) que la autoridad de control que remplazaría al COMFER estaría integrada por la representación de mayorías y minorías parlamentarias, y que todos los miembros de la misma sin excepción deben ser aprobados por una comisión bicameral. Que esta representación parlamentaria de mayorías y minorías nunca antes se ha aplicado en Argentina.

6) que algunas normas restrictivas en el otorgamiemto de las licencias están dirigidas a evitar que muy pocas empresas concentren una cantidad excesiva de licencias, que quienes poseen las licencias de los canales de aire no puedan aspirar a poseer también empresas de distribución de señales de cable, que una empresa no pueda poseer en una zona de influencia más de tres licencias, siempre que estas licencias corrrespondan a diferentes tipos de medios (por ejemplo, estaría prohibido contar con tres FM en una misma zona), Que una empresa no pueda disponer en el territorio del país más que de 10 licencias en total (siempre que no se concentren en una misma zona de influencia).

7) que las telefónicas podrían ingresar en el negocio de las distribuidoras de señales por cable siempre que resignen el 50 % del mercado telefónico que dichas empresas tienen asignadas, tratando compensar de este modo una concentración de recursos, a la vez que el proyecto se propone reglamentar la capacidad (que la tecnología de comunicaciones ya tiene) de trasmitir señales de cable, internet y telefónía por una misma conexión.

8) que todas estas ideas pueden ser debatidas con la libre participación de los ciudadanos y que sería la oportunidad para que una norma que se propone democratizar el sistema de comunicaciones en Argentina pudiera encontrar a sectores políticos diversos, a menudo enfrentados, no obstante unidos en el objetivo de profundizar el derecho humano a la información.

7) que este debate encuentra un serio escollo en el hecho de que precisamente los medios más concentrados verán afectados sus privilegios y, por lo tanto, como se vio en las últimas semanas, tienden a retacear o distorsionar el contenido del proyecto. Que estos multimedios que hoy acaparan un gran porcentaje del mercado de comunicaciones pretenden instalar la idea de que se trata de un ataque del gobierno a la libertad de prensa, sin permitirle a los ciudadanos formarse su propia opinión acerca de algo de lo que no se informa con precisión.

8) que la jefa de la Colaición Cívica, Elisa Carrió, y el presidente del radicalismo, Gerardo Morales, dieron hace poco una conferencia de prensa en la que hicieron una lectura del proyecto en términos de kirchnerismo y antikirchnerismo; que en esta conferencia se distorsionó gravemente la información, al atribuir al proyecto el objetivo (falso) de que el actual COMFER siga siendo la autoridad de control de las comunicaciones, cuando en realidad lo que el proyecto está proponiendo es la formación de la ya aludida comisión formada por mayorías y minorías parlamentarias. Que Carrió llegó a decir que ella estaba orgullosa de defender a los grandes grupos económicos de la comunicación siempre que sea para oponerse a los Kirchner, con lo cual se aseguró una difusión inmediata e intensiva en esos multimedios cuyos intereses se ven afectados por el proyecto, sometiendo a los televidentes, oyentes y lectores de estos grandes grupos a no poder conocer bien este debate tan importante para el modelo de democracia que el país se dará en las próximas décadas.

9) que dicha conferencia fue realizada en el Instituto Hanna Arendt, que vos dirigís, lo que podría interpretarse como un aval implícito tuyo a las posiciones en favor de los grandes grupos económicos que manejan los emporios comunicacionales de Argentina; y que este aval implícito se pondría en contradicción con tus posiciones públicas en favor de una democratización de nuestras prácticas sociales; que con tu aval implícito aparecerías obstaculizando la emergencia de la pluralidad de voces en el espacio comunicacional.

Por todo ello, te agradecería enormemente que explicites tu posición al respecto.

Sin otro particular, te agradezco desde ya tu atención

Oscar Cuervo

Bafici: lento degradé para un apocalipsis



Sobre el Tríptico del paisaje, de F.J. Ossang
Por Cece

Tuve una experiencia cinematográfica que creo nunca voy a olvidar. Encontré lo que siempre había soñado: tomar contacto con la pura expresión audiovisual, tan pura que es incapaz de ser traducida a otro lenguaje. Una operación retórica que sólo recuerdo en algunas películas de Godard, como por ejemplo La Chinoise (1967): cómo la filosofía, en el sentido de la expresión del juego dinámico de los conceptos, se muestra independizada de la verbalidad, es decir, hecha cine. En el Tríptico del paisaje, del director francés Francois-Jacques Ossang (n. 1956), que reúne a los cortos Silênce, Ciel éteint! y Vladivostok, lo que se privilegia es la construcción de una estética que ya no se concentra de modo directo en la enunciación de dilemas políticos. Cuarenta años después, los problemas son otros: la ecología, las interrelaciones humanas, la reflexión sobre la técnica; todo, expresado en paisajes naturales - apocalípticos. En los cortos de Ossang, la poesía, la imagen, el movimiento, la música, la actuación, son elementos que se rebasan unos a otros, al tiempo que se amalgaman para producir un núcleo de otro orden; para generar una experiencia estética capaz de restituirle la vitalidad al cine. Y mi entusiasmo por este director no es ninguna novedad: hace dos años ganó el Premio Jean Vigo, el mismo que Godard, Resnais o Garrel supieron obtener en su momento.

Silênce (2007), intercala tomas de un pueblo semidesierto de la costa portuguesa con imágenes de aspas de molinos enormes en movimiento y travellings de autopistas, puentes, rutas. Durante el viaje coche, las sombras, que parecen dotadas de la misma densidad que los objetos, interpelan la mirada de manera rítmica. Distintas unidades temáticas se ordenan a partir de palabras o frases montadas sobre cartelas con fondo negro, de acuerdo con la tradición del cine mudo. Silênce muestra imágenes sin época, cuya única temporalidad es su ritmo; nunca se sabrá si esta calma nuclear precede o antecede a la explosión.

Ciel éteint! (2008). No puedo dejar de asociar la atmósfera de este corto a la poética de Georges Bataille. Una Historia del Ojo, donde a través de imágenes, se narran momentos de una pareja de "malditos en el fin del mundo", como reseña el catálogo del festival. Acaso, quizás, los senderos desolados que ellos transitan, empiecen justo cuando terminan los de La Jetée (1968)? Mares, cielos, incendios se sobreimprimen y confunden, mientras Guy McKnight interpela a cámara:

La vida, la muerte,
el pensamiento,
el sexo, los insectos,
es todo lo mismo:
¡Suelta todo y salta!
¡Suelta todo y salta!

Elvire, la musa de Ossang, es la otra protagonista. La música en este corto es crucial. Guy MacKnight, además de actor es vocalista de la banda glam británica The Eighties Matchbox B-Line Disaster, cuyo tema In the Gardner irrumpe de manera decisiva hacia el final, cuando el cielo, y la pantalla, se apagan.

Vladivostok (2008). Reproduciendo el mecanismo retórico del cine mudo, una locomotora llega a la estación ¿les suena?, la frase "L´Eden?" parpadeando dubitativa sobre el busto de Lenin... esto es apenas lo que pude captar en los cinco minutos que dura el último corto del tríptico de Ossang, con títulos tan o más largos que el film mismo.

(Clickeando sobre los títulos más información sobre las proyecciones)

domingo, 29 de marzo de 2009

Bafici: la felicidad



por Oscar A. Cuervo

Al ver Aquele querido mes de agosto la felicidad me remonta al 2003, cuando vi Blissfully yours. Miguel Gomes lo intentó con A cara que mereces y lo logra con Aquele...: una película que se pare a sí misma, la felicidad de filmar como aventura existencial, el dar a luz (nunca más apropiada la metáfora), el cancionero popular, la idea de que el cine ya no tiene que proponerse ser bigger than life sino just life.

Y se cumple el viejo apotegma justicialista formulado por el general Perón: toda pelìcula filmada en Portugal tiene "eso", debe ser el aire, debe ser la lengua, será la música o qué será, será.

Yo diría que quien esté en potestad de verla antes del fin del Bafici, no se la pierda, y ya seguiremos hablando de este hermoso don.

Bafici: The dark harbor



por Dark Lady

(Sobre The dark harbor, del japonés Naito Takatsugu)

Los paralelismos que establece el catálogo del Bafici son realmente engañosos. Yo iba dispuesta a ver a un Kitano de segunda categoría que durante toda la película traté de encontrar, en vano. En realidad, fue mejor.

Esta es una comedia romántica, que de fantasmas no tiene nada, como se andaba diciendo por ahí. Quizás lo dicen por la imagen en video que aparece de la “chica” y de su tierno hijo, en el sentido de que toda imagen que aparezca en algún tipo de pantalla es fantasmática, pero yo diría que es más bien realista, ingenuamente realista. También puede que lo digan porque ella se esconde con su hijo en un armario, pero creo que en este caso estamos hablando de eso: una muchacha y su hijo escondidos en un armario.

El protagonista es un pescador medio tarambana que lo único que desea en su vida es encontrar una esposa. De hecho, puede ser cualquiera. En el fondo, a pesar de la rosa que siempre lleva prendida en el ojal, este hombre está lejos de ser uno de esos románticos que esperan a su media naranja. No. Lo que el quiere es tener una esposa.
Cuando finalmente encuentra a “alguien”, la chica escondida en el armario, se enamora perdidamente en el instante y le propone quedarse a vivir con el y con el hijo de ella. Mediante un engaño, ella se escapa, parece que con un surfer bien parecido, y abandona a su propio hijo y al pescador, quien adopta al niño.
A quien tenía que unir el destino era a un padre sin hijo y a un hijo sin padre.
La película tiene lo suyo: buen manejo de los flashbacks, pocas palabras y a veces algunos gags bastante cómicos.

En lo que flaquea bastante es en la utilización de esos cortes donde se empalma una imagen con la siguiente de forma que el corte se note pero quede “sutil”. Se lo usa, por ejemplo, cuando el pescador está cenando solo. La cámara no se banca el tiempo de esa soledad, y tiene que pasar a otra cosa. No está bien que en el catálogo diga que es una película que aprecia los “pequeños detalles” de esta vida. Si así fuera, entonces podríamos observar realmente cómo se sienta solo a comer la cena, y experimentar esa duración y esa soledad.

Bafici: tres mujeres, dos películas



por Marcela Medina

Derrière moi, de Rafaèl Ouellet.

Me he sentido engañada, descolocada por una morocha y una rubia. Betty es la de cabello oscuro, la mayor, la más experimentada, la que supuestamente disfruta la vida desde la superficialidad de la gran ciudad con compras, alcohol, drogas y sexo sin compromiso. Lea es la provinciana de cabello claro, la menor, la de 14, la que muestra más su sensibilidad con una madre problemática y sus sueños de provinciana añorando el entretenimiento alocado de los lugares más grandes.

La cámara con planos detalles intenta acentuar los juegos de seducción que comienzan, pero el ambiente es extraño, nada parece concretarse.

Las preguntas que surgen son: ¿hará hincapié en el erotismo entre las protagonistas? o ¿la mirada quedará en los sentimientos que cada una descubre en sí misma? No se sabe. Pero el giro sobre el final expande todas las sensaciones que se pudieron despertar, el cambio es sorpresivo, rotundo y tal vez deje demasiado desconcierto.
El sacudón es que nada es lo que parece.



Rachel, de Simone Bitton.

Este documental descubre una más de tantas atrocidades que comete el estado de Israel en la Franja de Gaza. Y nos recuerda esos titulares patéticos de Crónica TV al estilo de “Murieron 2 personas y un boliviano”. Aquí sería: “Matamos a una persona pero creimos que era un palestino”.

Desde el formato, un poco alargado, se van mostrando los componentes que estuvieron el día en que Rachel Corrie, una pacifista americana muy joven, murió defendiendo una vivienda palestina de una excavadora israelí.

La investigación periodística descubre posturas que decididamente no sorprenden, funcionarios que ordenan levantar un muro sobre hogares palestinos, demoliéndolos, soldados que acatan órdenes y luego del daño cometido se arrepienten.

Por otro lado, los compañeros de Rachel, sus amigos y familiares directos, realizan un duelo con amor, recordando los escritos de la joven, su decisión de poner el cuerpo para proteger al más débil.

Este documental no trae novedad en el uso del lenguaje cinematográfico, como muchas otras opciones del Bafici, pero sí expone un suceso real: una mujer murió por sus ideas un 16 de marzo de 2003.

Bafici en pocas líneas


por Oscar A. Cuervo

The man who loved Ygnve: El noruego Kristiansen hizo una tontería mayúscula indigna de desplazar a casi cualquier película fallida. Martín Perez dijo: el cine tonto nos va a salvar. Quizá esta sea una película para él.

Una sale histoire: quizá lo mejor que yo haya visto hasta el momento en este 11° Bafici. Jean Eustache cuenta dos veces la misma historia: un hombre cuenta a un auditorio fascinado una perversa historia de baños y agujeros; una vez es un registro documental del hombre que cuenta el cuento; la otra vez es un grupo de actores que reproducen la escena del relato. La repetición, la perversión refinada, los cautivados oyentes (un espejo de la propia platea en el cine), las diferencias y parecidos entre ficción y documental, el agujero alrededor del cual se construye una puerta, un baño, un bar, configuran un prodigioso momento cinematográfico. NOTA: en la proyección del sábado a la tarde en el Hoyts 12 el proyectorista equivocó el orden de los cuatro rollos, por lo que ficción y documental se alternaban de un modo imprevisto por Eustache. Además, por momentos el subtitulado se iba, de modo que había que evocar la versión anterior del relato y jugar a completar los agujeros y buscar diferencias. Estos accidentes involuntarios resultaron ser una de-construcción del film de Eustache, con un espectador descubriendo sentidos que Eustache no se propuso. Experiencia única. No se pierdan esta joya, aunque ya no vayan a producirse estos afortunados desvíos.

También son imperdibles Le cochon y Les photos d'Alix del mismo Eustache.

Nucingen haus: un delirio típico del Raoul Ruiz superado por sus ambiciones, fantasmas, vampiros, austríacos racistas que hablan en francés en la mansión al pie cordillera de los Andes. Según su propia explicación, un recuerdo de infancia y un homenaje al cine de Jacques Tourneur. Difícil de advertir.

Hoy a la medianoche en La otra.-radio, más Bafici.

Radiohead en Buenos Aires



por Gonzalo Chaet

Todas las expectativas generadas durante años de espera tuvieron un momento para volverse carne, salir hacia fuera y expandirse por el aire porteño. La llegada de Radiohead a la Argentina hizo estallar la imaginación y los deseos contenidos por más de una década en miles de fanáticos.

La banda inglesa se lució en el escenario del Club Ciudad de Buenos Aires. Durante dos horas y diez minutos, Radiohead, una banda tan diversa como prolífica, no por la cantidad de discos editados –siete en más de dieciséis años de carrera-, sino por las innovaciones estilísticas que sentaron las bases paradigmáticas para muchas bandas posteriores, hizo saltar y cantar a todo el público presente.

El show estuvo estructurado por su último disco de estudio -In Rainbows-, y contó a su vez con grandes clásicos, que produjeron una mezcla de éxtasis y agitación en las más de 35 mil personas que danzaban hipnóticamente en el campo. Arrancaron con 15 Step, y rápidamente arremetieron con Airbag. El repertorio contó con momentos de trance y explosión: desde There There y All I Need, hasta Pyramid Song, pasando por Karma Police, Street Spirit o Everything in its Right Place.

Como complemento de lo musical, la puesta en escena fue propia de una banda que cuida los estilístico hasta en el más mínimo detalle. Un sonido impecable y un escenario atravesado por tubos que colgaban del techo y desprendían luces coloridas al ritmo de la música, provocaron una extrema sensación de entusiasmo y admiración.

El máximo esplendor del show sucedió en Planet Telex, momento en el cual el escenario se convirtió en una serie de destellos multicolores al compás de los gritos de Thom Yorke que afirmaba “todo está roto, todos estamos rotos”.

Sin embargo, Radiohead sonó muy unido: cada nota, cada ruido, cada instrumento tuvo un por qué. Incluso las distorsiones más ruidosas se oyeron armoniosas. Es en este funcionamiento colectivo en el que el todo supera ampliamente a las partes, que Johnny Greenwood pudo abandonar su guitarra durante todo un tema, para tocar el teclado, el xilofón o las máquinas, que parecían juguetes sonoros.

Otro momento memorable de la noche fue cuando tocaron Paranoid Android, esa canción ciclotímica, que llevó al público de la calma expectante a la euforia extrema, con el fondo de un escenario que se bañó de rojo sangre. Este tema es un buen resumen de lo que fue el show. Al ritmo del bajo de Collin Greenwood y de la batería de Phil Sealwy, aparecían canciones que hacían saltar y gritar a todos lo fanáticos presentes y temas que provocaban los trances más profundos.

En esta mezcla de emociones y sensaciones, hubo tiempo para una mención especial por el 24 de marzo. En un correcto castellano el guitarrista Ed O’Brien dijo: “queremos dedicarle la siguiente canción a todas las victimas que sufrieron, a los que perdieron a sus seres queridos, a los que fueron encarcelados y torturados y a los que desparecieron”. Segundos después sonaba How to Disappear Complete.

Mucho se puede decir de lo que fue, aún más de lo que podría haber sido -uno siempre espera las canciones que no tocaron-; pero más allá de todo eso, lo que queda es un deseo: que no pasen tantos años hasta volver a tener una noche tan mágica, que a esta altura ya parece un sueño vivido, pero lejano. (Más sobre Radiohead en Buenos Aires en el blog de Cece).

The Weakerthans en La otra.-radio



por Fernando Velazco

Provenientes de Winnipeg, Canadá, la banda de indie folk The Weakerthans fue la elegida por la blonda actriz y músico, Bibbe Hansen.

Así es, quien fuera actriz de Warhol y madre del músico Beck Hansen (“Beck”) eligió especialmente cinco canciones del grupo The Weakerthans para pasar en La otra.-radio.

Las conexiones de Bibbe con Winnipeg son varias: “mi primer esposo… su familia era de allí y la esposa de Channing (el otro hijo de Bibbe) es de allí. El curador de nuestro show de arte, Jugando con fósforos para Beck y Al, Wayne Berwalt, es de allí. Mi amigo Glen Meadmore que toca en una de las bandas de Vaginal Davis es de Winnipeg. Y Noam Gonnick, un cineasta amigo es de allí, y también mi amiga Laura que trabaja ahora para Sundance Channel. ¿Qué loco, no?”.

La idea era que Bibbe se decidiera por algún artista que no sea tan popular por estos pagos y encontró en la banda liderada por John K. Samson, la mejor alternativa.

Si bien Samson formó The Weakerthans en 1997, ya venía tocando en la banda de punk anarquista Propagandhi desde los tempranos noventas. Sin embargo, decidió abandonarlos luego del segundo disco ya que sus pretensiones musicales iban más allá de la que puede ofrecer un conjunto de punk rock. De todas formas, hubiera sido más que interesante que cuando Propagandhi tocó en Buenos Aires en 2007 lo hiciera con Samson y que como todo buen poeta, nos recitara, cantara o gritara, sus letras creadas para la banda. Porque Samson, además de bajista y cantante, es poeta. Bibbe Hansen lo definió como un “loco poeta maldito”.

“Sus palabras son muy complicadas, pero son tan reales. Como su voz, que habla desde su cabeza. Me encanta, y me encantan sus canciones. Ellos tienen títulos locos también, como Plea From A Cat Named Virtue (Suplica de un Gato Llamado Virtue), y es realmente una canción completa cantada a un gato por su dueño, diciéndole que está arruinándole su vida” cuenta Bibbe.



A esperar hasta la medianoche de hoy (cuando el domingo aún no quiere ser lunes) entonces, para escuchar las cinco canciones de The Weakerthans en La otra.-radio. (FM La Tribu, 88.7)

sábado, 28 de marzo de 2009

Tengo que volver a poner ESA foto...



por Oscar A. Cuervo

Plan B de Marco Berger. La foto en un post anterior despertó comentarios de diverso calibre. Interesante lo que puede lograr una determinada angulación de cámara. Ahora vi la película y despertará comentarios similares. La foto expone una cualidad del film. Un cineasta debutante que se mete en el tema de los oscuros objetos del deseo y no se abatata.

Al cine argentino, incluso al nuevo cine argentino, le cuesta filmar el deseo, la sexualidad nunca resulta del todo convincente, entre el patetismo hilarante, la frialdad arty y un puritanismo disimulado. Berger hace una película en la que erotismo y suspenso surgen de elementos específicamente cinematográficos: angulación de cámara, iluminación crepuscular y una tensión sostenida a fuerza de planos secuencia y actuaciones de rara intensidad.

Plan b es un triángulo isósceles: una chica y dos muchachos, la chica es primero la novia de uno, después del otro; el uno se acerca al otro para meterse de alguna manera con el actual de su ex, con fines tirando a vengativos. Pero termina metiéndose en serio: quiero decir: el muchacho se enamora del novio de su novia. Con esto no revelo nada que no se advierta en los primeros minutos del film. Lo notable es cómo se las arregla Berger para sostener la tensión durante 103 minutos .

No se trata solamente de que la homosexualidad haya sido muy maltratada en el cine de acá. Berger pisa fuerte en un terreno más amplio: es difícil encontrar directores que se metan a fondo en la intimidad de sus personajes, en sus recovecos deseantes. Lo que prima en el NCA es una actitud elusiva, donde todo suele ser esbozo, indefinición, distancia, exterioridad. Es difícil que en un film argentino de los últimos años un espectador llegue a comprender qué desean los personajes, si acaso desean algo. Y esto vale incluso para los mejores exponentes del NCA. En esto, la película de Berger sienta un precedente: en la pantalla vemos personas apasionadas, perturbadas, confusas, calientes. ¡Y no se muere nadie!

Esta fuerza cinética permite hacer pasar por alto algunos subrayados innecesarios en los diálogos del comienzo y una falta de economía en los últimos diez minutos. Dos actores y una cámara que tiran para el mismo lado terminan por imponerse. Atenti con Plan B y con Marco Berger.

Bafici: otra mirada sobre películas ya comentadas



por Eduardo D Benitez

Y si... Ezequiel Acuña viene rankeando alto. No hizo una obra maestra. En Excursiones, su tercer película, logra una comedia de ex amigos vueltos a encontrar con imágenes realmente bellas. Un blanco y negro con un dejo a humedad que se hunde en el pecho, acompañada de una manera de musicalizar las secuencias que apela al trazo un tanto grueso, pero no molesta. Y una relación de amistad/recelo entre los amigos realmente hilarante. Después de haber hecho films que bordean lo soporífero como Nadar solo y Como un avión estrellado, Excursiones es algo por lo cual festejar.

A cara que mereces. Habrá tiempo para ver si Miguel Gomes tiene "la cara que se merece". La primera expectación deja un sabor a extrañeza. Un musical trunco al comienzo. Una suerte de segunda parte (que ocupa casi 90 minutos de film) con relectura de los siete enanitos sin Blancanieves, que no termina de diseminar sus redes en el universo de lo maravilloso. (¿Tal vez ahí radique su encanto?). Una redundancia en el efecto chiste. Sin embargo tiene algunas secuencias maravillosas, como una de las del inicio con la mujer del héroe cantando bajo la lluvia. Aquele querido mes de agosto es la promesa. Allí habrá que depositar las espectativas.



Un film hecho en pequeños bloques. Eso es Blind Pig Who Wants to Fly. Al contrario de lo que dice el catálogo, esos bloques guardan relación entre sí. Distintos personajes aparecen y reaparecen, con un hilo conductor machaquero y nostálgico: I just called to say I love you. De la función se sale cantando y con la impresión de haber visto una reversión de un Tsai Ming Liang pauperizado.

Diálogo más allá de los diálogos en el BAFICI: Z32 y Waltz with Bashir



por Daniel Cholakian

En esta edición, lo organizadores del festival incluyeron una sección donde establecen diálogos entre diversos films. Allí se trazan puentes cinéfilos, explícitos o no. El diálogo que propongo aquí no corresponde al conjunto de los que se incluyen en esa sección. La propuesta es pensar dialécticamente Z32 de Avi Mograbi y Waltz with Bashir de Ari Folman, que tienen elementos que dialogan y discuten, profundamente.

Ambas se proponen como documental, el primero (aparentemente) de reportaje y el segundo como un documental de animación. En ambas películas, el director se implica directamente en el relato y la toma de posición, respecto de la cuestión de la culpa y la responsabilidad. Y en ambas se cuestiona la acción del ejército israelí en relación con los conflictos respectivos, con Palestina en la de Mograbi, y la matanza de Sabra y Chatila en la de Folman.



Hasta acá las coincidencias que son interesantes, intensas y fáciles de rastrear. Sin embargo el diálogo más intenso entre ambas es de orden moral y cinematográfico. Y en ese diálogo no necesariamente hay coincidencias.

Como si abiertamente preferiera huir del registro, Folman realiza un documental en el que es protagonista, pero siendo un dibujo animado. Esta elección se contrapone con la decisión de Mograbi, quien se filma, se expone, se cuestiona a sí mismo como objeto de representación, pero además cuestiona especialmente la forma de mostrar al asesino, poniendo esto también en el terreno de lo moral. El plano y la propia decisión de filmar la confesión de un asesino, que pretende por tal acción ser reconciliado, es sometido a un escrutinio profundo.

Folman en cambio asume una posición mucho más (auto)complaciente. Lejos de juzgar, revisa la memoria para encontrar los atajos hacia la indulgencia. Lo que, sin promover el beneplácito hacia la acción del estado de Israel, está muy lejos del nivel de cuestionamiento potente que propone Mograbi.

La culpa como introyección, la culpa como responsabilidad, la culpa como carga compartida socialmente, y el lugar de los culpables en la historia están dando vueltas en estos dos filmes israelíes, que asumen oponerse a la violencia militar de modos diversos. Vale la pena intentar cruzar el puente que las une.

viernes, 27 de marzo de 2009

Bafici: Tekton



por Marcela Medina

El cimiento de este film de Mariano Donoso es el reciclaje de un edificio colosal en el Centro Cívico de San Juan. La propuesta apunta a distanciarse de los actores reales de la acción: la empresa y sus trabajadores. La relación obrero-trabajo o empleado-patrón no tienen cabida. El contexto, una ciudad de provincia, tampoco tiene relevancia en el film. El director apuesta al embellecimiento de las imágenes, música clásica, cuerdas y piano acompañan una estética de cine mudo. Blanco y negro, cámara rápida y de vuelta el color. Efectos para vestir de “poesía” situaciones de trabajo, el uso de distintos tipos de grúas, los pintores en las alturas, los descansos reglamentarios.

De San Juan sólo aparecen algunas bellas postales al final, pero jamás se le da importancia al contexto del edificio en cuestión, la ciudad podría ser cualquiera.
Asuntos como el poder aplastante de las grandes empresas, el hombre diminuto frente a la maquinaria pesada, los adelantos tecnológicos fuera de sintonía con la realidad que atraviesan los trabajadores, son reflexiones a los que el realizador elige no acercarse. Y esto sí termina siendo una postura política.

Bafici: día de ¿comedias?



por Oscar A. Cuervo

Para mí fue un día de comedias, si se puede decir así.

Blind pig who want to fly. Esta película de Indonesia dirigida por Edwin (Edwin a secas) empieza a cristalizar en género lo que en otros asiáticos como Apichatpong o Tsai era pura extrañeza. Digamos: un dentista que canta mientras le revisa la boca a su paciente remite indefectiblemente a Syndromes and a century. Acá el dentista canta I've just called to say I love you. Y, si bien no tiene la misteriosa delicadeza de la canción del dentista de Api, cada vez que aparece el tema de Wonder uno mismo empieza a cantarlo. La canción parece ser lo que ancla el sentido del film: una serie de personajes atraviesan diversas crisis: amorosas, religiosas, identitarias, sexuales, políticas. Pero el I've just called... los sostiene de alguna manera a todos y a la película misma. Se adivina un trasfondo de conflictos raciales y nacionales (hay chinos y árabes, o indios; hay cristianos y musulmanes, hay odio o recelo entre personas de distinto origen). Se vislumbra también un hecho traumático en la historia de Indonesia, no me pregunten a esta hora cuál. Hay una pareja de jóvenes que están editando un video con imágenes de violencia callejera y represión. Y claro, lo musicalizan con el tema de Wonder. Lo más interesante, en todo caso, es constatar que las canciones son vehículos de sentidos y modos de procesar dilemas existenciales. La película no está mal, tampoco está taannn bien.

Excursiones. ¿Comedia? Sí, comedia argentina de Ezequiel Acuña, tal vez lo mejor que ha hecho hasta la fecha. Hay películas que encantan desde su misma textura fotográfica, como esta. Un blanco y negro granuloso táctil, que infunde a las situaciones una melancolía amable. Se trata de Marcos y Martín, personajes que Acuña ya había mostrado en Rocío, un corto de hace diez años que no vi. Han sido amigos durante la primaria y la secundaria y después algo pasó que no se sabe bien y los separó por diez años. Ahora se juntan y tratan de ser adultos con proyectos, hombres con cosas que hacer, aunque se adivina también que sostener esa máscara les cuesta trabajo. Son porteños, post-adolescentes, neuróticos, pequeño-burgueses a full, es decir: personajes que otras veces hemos visto en el Nuevo Cine Argentino, pero acá son más creibles, más queribles y más oscuros que en otras ocasiones. A Acuña le sienta bien desplazarse delicadamente desde una cierta apatía melancólica de sus anteriores películas hacia algo más simpático. Quizá estira ciertas situaciones una vez que la escena ya dio lo mejor, de modo que esos segundos de más siempre restan. Dentro de ese énfasis innecesario, debería señalar los momentos musicales, que parece que al director le gustan mucho, pero a mí se me hace que ablandan la película, que sería más graciosa y más dramática si fuera más seca. Son como clips que remiten al universo no tan interesante del rock más previsible. Tiene muy buenos momentos, pero la comedia es cosa de saber cortar un segundo antes de que todo haya quedado demasiado claro.

La cara que mereces es, si se me permite decirlo así, una comedia musical. Pero estoy seguro de que voy a ser mal entendido. Es el primer largo de Miguel Gomes, el portugués del que todo el mundo está esperando ver Aquele querido mes de agosto. Si en Blind pig... se viene a hacer previsible una comedia alla Apichatpong y en la de Acuña se consolida la comedia porteña postadolescente, en el caso del primer largo de Gomes este encuadre resulta notoriamente impreciso: Gomes juega a desconcertar desde la pegadiza y colorida canción inicial en adelante y la experiencia más recurrente del film es que no sabemos en realidad lo que estamos viendo, porque su realizador no nos deja aferrarnos a ninguna noción aprendida. Todo se va volviendo más y más oscuro y extraño y Gomes parece estar intentando un cine que aún no ha sido hecho, que quizá descolle en ese bendito segundo largo que amenaza con arrasar el Bafici. Las referencias al Godard tardío que aparecen en el diario del festival, Sin Aliento, son notoriamente inútiles e inadecuadas. Dan ganas de seguir viendo los cortos de la retro-Gomes

Y para terminar la jornada comédica, qué otro que Charlie Chaplin. Mediometrajes: Easy Street, One A. M. y The Immigrant. Musicalizados en vivo por Juana Molina y el dúo de hermanos Isol/Zypce.  Qué agregar, puro encanto.

jueves, 26 de marzo de 2009

Buenas noticias: en el ARI la gente honesta le da la espalda a la Carrió



por Oscar A. Cuervo

Buenas noticias: los senadores fueguinos del llamado “ARI disidente” decidieron desafiliarse de su partido para votar con libertad el proyecto de adelantamiento de elecciones. El voto positivo a este proyecto, de producirse, no es el fondo de la noticia que me interesa destacar. Lo bueno es la existencia de dos legisladores de la oposición que son capaces de desmarcarse de las presiones de la autoritaria jefa de la Coalición Cívica, que desde hace rato viene amenazando con sanciones a estos senadores, porque ellos no han querido reproducir la monocorde obstrucción automática del frente agro-mediático-duhaldo-carriotista que, a falta de un proyecto superador de los evidentes déficits del gobierno kirchnerista, aprovechan la cadena privada de medios para tener pantalla y postularse como la continuidad confiable de la derecha más cerril.

José Martínez y María Rosa Díaz son dos senadores del ARI de Tierra del Fuego que hace rato han logrado diferenciarse del cambalache carriotista. El año pasado, en ocasión del debate en el senado de la resolución 125, estos senadores votaron en contra de la resolución con uno de los discursos más sensatos que se pudieron escuchar en esos agitados días. Acá en el blog La otra supimos en ese momento destacar la calidad argumentativa y la claridad política del discurso del senador Martínez. Ese discurso opositor, que precisamente por su racionalidad pasó desapercibido en medio de tanto patrioterismo sojero, brindó uno de los más claros indicios de los errores cometidos por el gobierno por no haber sabido captar a aliados para una medida (la intervención del estado en los derechos de exportación) que se lo merecía, a pesar de su pésima implementación. La gobernadora Fabiana Ríos y estos senadores, cada vez que aparecen en los medios, marcan la diferencia respecto de tanta abyección politiquera. Ojalá los Kirchner hubiesen sabido acudir a ellos respetando su perfil crítico, ojalá sepan apreciarlo de ahora en adelante.

Este perfil crítico no fue tolerado por Elisa Carrió, quien la semana pasada obligó a los diputados fueguinos del ARI a votar en contra del adelantamiento de las elecciones, cuando ellos habían acordado previamente abstenerse en esa votación. Esto es para que lo tengan en cuenta algunos de los simpatizantes de la Coalición que creen que la Carrió representa una garantía de respeto al pluralismo; también para que puedan evaluar como de quien vienen las críticas al verticalismo pejotista, verticalismo que en la Coalición por lo visto se practica a full.

Los fueguinos ya habían votado favorablemente la ley que dio término a las AFJP y la vuelta a la jubilación de reparto; también votaron a favor de la estatización de Aerolíneas. Es de prever, dada la coherencia ideológica mostrada hasta aquí, que se puede contar con ellos para que apoyen el debate de la nueva ley de medios audiovisuales.

Ayer a la tarde algún movilero que sobreactúa su “independencia periodística” para caerle bien a sus empleadores (los movileros son hoy la fuerza de choque de la derecha agro-mediática, en un mano a mano con los chacareros de Enchastro: hacen el trabajo sucio y van a ser tirados como forros usados cuando ya no sirvan) le preguntaba al senador Martínez por qué se habían pasado al oficialismo: Martínez, sereno y rápido, respondió que ellos no se han pasado al oficialismo, que tienen una larga militancia en el ARI desde que esa fuerza tenía como referente a Alfredo Bravo, pero que hace rato que no encontraban en la Coalición motivos para sentirse contenidos, desde que Carrió fue incorporando a personajes como Prat Gay, López Murphy o Patricia Bullrich y otros reptiles, a quienes estos fueguinos no consideran compañeros de ruta. Los legisladores del ARI fueguino pasan a ser una clara referencia para sectores que son críticos del gobierno pero no reptiles: junto con ellos, podemos destacar a otros ex-ARI, como Macaluse y Raimundi. Sería bueno escuchar las voces de Lozano o de los socialistas diciendo algo que los diferencie de los reptiles. La verdad es que se hace difícil, sea porque a Lozano y los socialistas no les interesa diferenciarse, sea porque cuando hablan de otro modo los micrófonos y las cámaras no están encendidos.

Antes de ayer Fernando Solanas estuvo en el programa de Tnmbaum, habló duramente del gobierno y de las oposiciones carriotista y neo-duhaldista. Al simpático Ernesto no se le ocurrió preguntarle a Pino por sus recientes declaraciones a favor del proyecto de ley de medios audiovisuales. Lástima que tampoco a Pino se le ocurrió sacar el tema. Quizá necesite guardarse las críticas a Clarín para cuando habla fuera de Clarín. En otros tiempos eso se llamaba doble discurso.

Locura: se larga el BAFICI


Plan B, de Marcos Berger

por Oscar A. Cuervo

Comienza la maratón, la dulce locura que se viene repitiendo desde 1999, el evento top de la cultura porteña, que ha logrado sobrevivir a presidentes, intendentes, secretarios de cultura e incluso a sus propios directores. Andrés Di Tella, Quintín, Fernando Martín Peña y Sergio Wolf se sucedieron en la dirección del festival. Todos ellos (con excepción del último, que está en funciones) se fueron del festival en circustancias poco claras o directamente escandalosas. La personalidad de BAFICI ya estaba delineada en las primeras ediciones dirigidas por Di Tella, fue acentuada por Quintín; luego Peña y Wolf supieron aportar lo suyo sin desdibujar la poderosa personalidad de esta fiesta del cine.

La risa, de Ivan Fund

Ahora vienen las maratones: 4, 5, 6... ¿7 películas al día?, las apasionadas discusiones en los pasillos, los descubrimientos inesperados, los párpados que caen pesadamente en medio de films (no necesariamente largos, no necesariamente malos) que no logran vencer la lucha contra el cansancio que se irá acumulando. Ahora vienen los madrugones indecentes (para alguien como yo, que acostumbra acostarse a la mañana y despertar a la tardecita). Y tanta insensatez se justifica para los que estamos convencidos de que el cine es un órgano imprescindible de percepción del mundo actual (ahora que los medios masivos nos brindan una imagen simple y envenenada de la realidad). El cine es algo más que una ocasión para el regodeo estético o el entretenimiento, es una forma que piensa, un instrumento de precisión para afinar la mirada y la escucha. Si no existiera el BAFICI, la ciudad de Buenos Aires estaría aún más desorientada en este mundo difícil. Nuestra idea del cine se limitaría a la a menudo paupérrima cartelera comercial, con sus vengadores anónimos y sus franquicias de productos de rápida obsolescencia.


La madre, de Gustavo Fontán

Las insensatas 400 y pico de películas del BAFICI hacen la diferencia, muestran que el cine está vivo y que vale la pena tener los ojos bien abiertos todas las horas que se aguante durante diez agitados días.

(Las películas argentinas que ilustran este post vienen con buenos comentarios, habrá que verlas. Para más datos sobre ellas, clickear sobre sus títulos).

miércoles, 25 de marzo de 2009

La comunicación cambia la vida de la gente





Lo que sigue es la entrevista que en el último programa de La otra.-radio le hicimos a Santiago Marino (Magister en Comunicación y Cultura, Fac. de Ciencias Sociales, UBA; es docente e investigador en la materia Políticas y Planificación de la Comunicación de la UBA; y es columnista de Política y Medios de FM La Tribu.


LO.-R: Antes de la presentación de este proyecto se habían formulado los llamados “21 puntos básicos por el derecho a la comunicación”, que vos me sabrás decir quiénes los habían propuesto.

SM: Esos 21 puntos fueron los acuerdos mínimos a los que habían llegado una serie de organizaciones civiles, sociales, políticas, tales como la CTA, la CGT, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, la Asociación Mundial de Radios Comunitarias a través de -su sede en Argentina (AMARC), la Federación Argentina de Radios Comunitarias, radios como La Tribu, la Universidad de Buenos Aires, las carreras de comunicación de las universidades de La Plata, Rosario, es decir, la mayoría del arco radiodifusor y de intelectuales que investigan y trabajan en la comunicación. Son 21 puntos y no 17 o 42 porque, en esta larga militancia por democratizar la comunicación y la cultura, llegamos a estos acuerdos justo cuando la democracia cumplía 21 años, hace 4 años. Porque básicamente entendemos que el modelo de democracia en que vivimos se define, en una parte muy importante, en su sistema de comunicaciones.

-Esta cuestión va a ser ineludible en la agenda política del siglo XXI, dado el poderío y la presencia que los medios han llegado a tener en la vida de todos en las últimas décadas.

- Sí, es cierto y es difícil explicarle a un extranjero por qué no ha sido un tema ineludible en los años que lleva la democracia argentina. Pero claramente el futuro pone estos temas en la primera línea de la discusión.

- Yo a un extranjero le explicaría que la democracia en Argentina se ha ido instalando de a poco, no es que en el 83 hubo de golpe democracia. Está aún instalándose. De hecho hace poco que la justicia pudo empezar a actuar sin escollos puestos por el propio estado y los genocidas recién están empezando a ser juzgados. Empezaron a ser juzgados los comandantes en la época de Alfonsín, pero los juicios fueron avanzando lentísimamente y todavía falta mucho por hacer.

- Es cierto lo que decís. De todos modos, el desarrollo de las comunicaciones en Argentina fue un emergente de la democracia. Radios como La Tribu son el resultado de esa primavera democrática que se dio en los 80, con condiciones complejas, como tener que ser una radio ilegal por no cumplir con los requisitos de una ley de la dictadura, por ser radios que respondían a asociaciones sin fines de lucro.

- Ley de la dictadura que todavía está vigente y que es la que va a ser derogada cuando se promulgue la nueva ley.

- Y además la ley de la dictadura, aunque duele mucho decir esto, ha sido empeorada durante los gobiernos democráticos, con modificaciones que por lo general favorecieron la concentración de medios.

- Y me parece que eso también va paralelo con el proceso económico que experimentó la democracia. Desde el punto de vista económico, estos años de democracia no han sabido reparar los daños económicos hechos durante la dictadura, muchas veces se agravaron esos daños. Pero, decime, ¿el proyecto de ley se basa en esos 21 puntos?

- Sí, el proyecto se basa en los 21 puntos, comienza planteando eso puntos, uno por uno, y exponiendo la manera como se va a conseguir dar cuenta de ellos. Es una decisión política interesante, porque la actuación de la militancia por la democratización de las comunicaciones así está contenida en el proyecto. A partir de ahí, y luego de una serie de discusiones llevadas a cabo en el 2008 el gobierno hizo una serie de reuniones con los sectores involucrados, empresarios, intelectuales, organizaciones no gubernamentales, etc., y esos encuentros sirvieron para darle forma al actual proyecto.

- El proyecto es bastante extenso, tiene 150 páginas. Vos que lo debés haber leído con mucho detenimiento, ¿nos podés enumerar tres o cuatro puntos fundamentales que la ley cambiaría respecto de lo que es el estado actual de las comunicaciones?

- El proyecto tiene un objetivo claramente democratizador, desconcentrador de la propiedad y tiene la intención de garantizar los derechos humanos a la libertad de expresión y a la información. Por ejemplo, una manera de garantizar el derecho a la información sería darle acceso a los espacios en el aire (que es un espacio finito y que tiene que ser administrado por el estado) a todos los sectores: al sector estatal, al sector privado comercial y al sector privado sin fines de lucro (es decir, sindicatos, partidos políticos, clubes, asociaciones civiles) en tres tercios equivalentes. Dentro del sector público también quedarían incluidos Universidades, municipios, legislaturas provinciales, etc.

- ¿Quiere decir que con la ley vigente una organización civil sin fines de lucro no tendría derecho a una licencia y una empresa privada con fines de lucro sí?

- En el año 80, cuando la ley vigente se aprobó, eso era tal cual: para tener una licencia una obligación era tener fines de lucro. En el año 2006 el congreso sancionó una ley que reforma ese aspecto de la actual norma y reconoce que las asociaciones civiles sin fines de lucro pueden aspirar a una licencia radial. Es cierto que hasta ahora sólo se entregó una licencia a la AM 530, la radio de las Madres de Plaza de Mayo. Pero lo que no tiene la ley vigente es un reconocimiento de división equitativa del espacio, de otorgarle un tercio para cada tipo de medios: un tercio para los estatales, un tercio para los privados y uno para las organizaciones civiles sin fines de lucro. Esta es una manera de garantizar la pluralidad de voces.

- ¿Cuál sería el segundo punto a destacar?

- La cuestión de quiénes pueden tener licencias y cuántas pueden tener, es decir, los instrumentos para evitar la concentración de los medios. La ley actual permite 24 licencias por licenciatario; es decir: una empresa puede hoy tener 24 medios entre FM, AM, televisión y tv por cable.

- Digamos: ¿8 canales de aire, 8 de cable y 8 radios?

- Exactamente. En la ley actual en una misma zona de cobertura no se pueden tener más de 4, pero sumando distinta zonas hoy se permiten 24 medios para un mismo dueño. Es un número alto, sobre todo pensando que se trata de un espacio finito. El nuevo proyecto baja ese número de 24 a 10 por empresa. De esas 10, se puden tener un máximo de 3 en una misma zona. Pero algo muy importante es que ahora esas tres licencias no podrán ser de un mismo tipo. Una empresa no podrá tener en la misma zona 3 FM o 3 AM o 3 canales de aire. Pero además el proyecto establece una condición que va a ser muy discutida por los multimedios: la exigencia de que, si se tiene un canal de TV abierta, no se puede tener también la propiedad de una distribuidora de señales de TV por cable.

- Que es el caso actual de canal 13 con la operadora de cable Multicanal-Cablevisión.

- Exacto. Además hay otro impedimento: para tener una licencia para vender televisión por cable se puede tener sólo una señal de cable y no más.
Siguiendo al mismo ejemplo, tenemos que el grupo Clarín hoy tiene, además de su canal de aire, su distribuidora de cable y varios canales de cable: TN, Volver, Magazine, Metro, TYC Sports y algún otro que se nos puede escapar. Este proyecto ya tiene comentarios negativos por parte de los multimedios y también de la oposición.

- ¿El tercer punto importante?

- Un aspecto interesante del proyecto es que el organismo de control que tiene que hacer cumplir esta ley va a tener participación de la oposición. Si hoy la ley se cumpliera a rajatabla, el COMFER, que es el organismo de control de la radiodifusión y televisión, debería estar dirigido por un general, un almirante, un brigadier, un representante de la SIDE y otro de la Secretaría de Información Pública. La ley dice eso. En el nuevo proyecto, el organismo de control va a estar integrado por una comisión parlamentaria. Este proyecto propone 7 miembros, 5 propuestos por el Poder Ejecutivo (aprobados por una comisión bicameral) y 2 propuestos por la misma comisión bicameral en representación de las minorías parlamentarias.

- Esa distribución de 5 y 2, ¿a vos te parece correcta o es discutible?

- Todos estos puntos son discutibles desde el momento en que el proyecto se presenta a debate en la foros de ciudadanos, donde se le pueden aplicar mejoras, y recién después se pondría a consideración del congreso. Pero, además, este es un proyecto de ley comentado, lo cual no es muy común en la legislación argentina. Una ley comentada es aquella que, luego del artículo, incluye los argumentos por los cuales se propone. Sólo el Código Civil en Argentina es una ley comentada. En esos comentarios del actual proyecto se incluye la legislación comparada de EEUU, Canadá y Europa, y en general los organismos de control tienen esta composición. Es cierto que la distribución podría ser más equitativa, por ejemplo de 4 y 3, pero eso está sujeto a discusión, lo importante es que se trate de una comisión integrada por diversas representaciones parlamentarias.

- ¿Y qué otro punto se podría destacar?

- El otro importante, que a mí me preocupa en cierta medida, se relaciona con el crecimiento de las telefónicas. Este proyecto establece algo que responde a un proceso tecnológico, que es permitirle a las empresas de telefónía básica brindar televisión por cable. Esto está impedido desde el año 91, cuando se privatizó ENTEL. En el pliego de licitación decía que se les permitía dar cualquier servicio menos radiodifusión. El actual proyecto lo permite, pero con la obligación de que cedan el control del 50 % del mercado con el que cuentan si aspiran a entrar también en la órbita de televisión por cable. La tecnología en estos años se ha ido desarrollando en esa dirección, la de posibilitar la unificación de diversas prestaciones, y puede pensarse como argumento a favor que es preferible reglamentar esa posibilidad antes de que el cambio se dé de hecho. La cesión del 50 % del mercado telefónico que una empresa posee sería una forma de compensación para evitar la concentración monopólica.

- ¿Esto sería uno de los puntos discutibles?

- Sí, habrá que discutirlo, primero para ver cómo se instrumenta técnicamente, y en segundo lugar porque los organismos de control antimonopólico en Argentina han fracasado constantemente. Lo importante aquí es destacar que todas estas modificaciones afectan a la vida cotidiana y definen quién puede hacer cultura, quién puede difundir su cultura y quién no.

- Sí, lo estamos viviendo. No es casual que en estas semanas en las que se planteó el tema estemos siendo sometidos a una presión mediática acerca de una supuesta ola de inseguridad (que por ejemplo la jueza de la Corte Carmen Argibay cuestiona y atribuye en gran parte a la exageración de los medios), que empieza a repercutir en nuestra percepción de la realidad, nuestras ideas y ansiedades, los medios se comportan de manera muy tendenciosa en la adminsitración de la información, qué noticia ponen en primer palno y cuál queda relegada o directamente oculta. Incluso tenemos el problema de cómo los mismos multimedios están tratando de impedir este debate sobre el proyecto de ley, desinformando acerca del espíritu de la reforma que se está proponiendo. Es muy difícil enterarse acerca de esta nueva ley, porque lo que aparece en Clarín y los otros multimedios son críticas al proyecto sin que se informe sobre el proyecto mismo.

- Sí, está claro que aquellos que tienen que comunicar qué regula esta ley o qué aspectos tendrían que cambiarse son justamente los sectores que verían afectados sus intereses y como tales se oponen. Por ejemplo nunca se dice que el aire es patrimonio de la humanidad (que es un estatus que lamentablemente no tiene el agua). El aire es un bien público que tiene que ser administrado equitativamente.

- Entonces es decisivo que en estos 60 días de debate el espíritu de la ley sea difundido y debatido por todos los sectores sociales, porque está en juego algo que cambia la vida de todos. Hay una campaña bastante clara de distorsión. La jefa de la Coalición Cívica dijo que como opositora, ella va a defender a los grandes grupos económicos porque ante todo debe oponerse a los Kirchner. Y esa voz se amplifica por los multimedios que quieren impedir el debate, presentando al proyecto como un atentado contra la libertad de expresión o un intento del gobierno por adueñarse de todos los medios. Y mientras tanto no nos estamos enterando de lo que el proyecto dice.

- Sí, y es una autocrítica que nos debemos hacer, tanto desde La Tribu como desde otras instituciones vinculadas al problema de las comunicaciones, que no hemos logrado instalar este debate para que todos perciban qué importantes son las comunicaciones en nuestras vidas. Y tal vez esta sea una deuda histórica, pero también una oportunidad histórica. Y esto no significa convertirse en kirchnerista u oficialista, sino ayudar a definir el modelo de democracia en que vivimos. Me enteré para mi agrado que el gobierno lanzó en estos días una campaña publicitaria sobre el proyecto. Esta semana se empezó a ver esa publicidad en algunos diarios.

- Sí, yo ayer ya vi el spot publicitario en la televisión. Aparece la junta de comandantes de la dictadura del 76 y una leyenda dice: “En esa época, los medios de comunicación estaban en muy pocas manos”. Y acto seguido aparece un segundo cartel que dice: “Hoy también”.

martes, 24 de marzo de 2009

El show de los muertos



Tengo los muertos todos aquí
quién quiere que se los muestre
unos hincados, otros de pie
todos muertos para siempre
elija usted en cuál
de todas ellas
se puso a pensar.

Tengo los llantos todos aquí
como una llovizna fría
cuál es la mueca que elegirá
la de su espectro o la mía
elija usted en cuál
de estas muertes
se puso a llorar.

Yo crecí con sonrisas de casa
cielos claros y verde el jardín.
y qué estoy haciendo
acá en esta calle con hambre
cuántas veces
tendré que morir para ser siempre yo
y no ese que duerme tranquilo
después de asesinar sin saber
y ríe en su casa
con el cuerpo limpio de muertes
sólo con su propia muerte
pequeña, trivial
en su espalda.

Bailen las viudas
vuelen los velos negros al infinito
caigan las balas sanas aquí
que las otras se harán grito
algo anda mal señor,
qué es eso rojo
en su pantalón.


lunes, 23 de marzo de 2009

¿ Por qué quiero participar de la vida política en este momento?



por María Inés Grimoldi

Escribí un texto en estos días que quiero compartir con ustedes. Lo escribí porque mi hija me preguntó por qué iba a las reuniones de Carta Abierta, ya que yo nunca había participado tan directamente de la vida política. Y dice así:

Estamos en un momento de quiebre del sistema. ¿Forma parte del proceso, es una etapa del capitalismo o se trata de una caída y se abre paso un nuevo paradigma?
No sé. No creo que nadie pueda contestar esto con claridad y seguridad. Es un momento de caos y crisis. Todo tambalea y las estructuras que en otro tiempo eran seguras e inamovibles, ya no lo son. Las cosas que tienen que pasar suceden aunque no lo queramos y aún hasta si tratáramos de evitarlas. Poder vivir en este nuevo milenio, haber transcurrido la experiencia de vivir en dos siglos, es un privilegio que tenemos los pocos seres humanos que habitamos el planeta en este momento. Los cambios han sido vertiginosos en los últimos años. La tecnología es casi de ciencia ficción, las estructuras familiares tradicionales se han modificado dando lugar a otras conformaciones; los descubrimientos en genética, para nombrar sólo un ejemplo, nos asombran día a día, pero también nos obligan a reubicarnos en nuestro medio, abrir nuestra conciencia y nuestra mente a estos cambios. Si no, podríamos quebrarnos o quedar aislados, con el dolor que eso significa.

La crisis económica está explotando en todo el planeta, comenzando por su centro, por el imperio: acumulación de poder, dinero, decisiones de generar o finalizar guerras, con todo el horror y la muerte que eso produce, con el dinero necesario para sostenerlas, extraído de países en vías de desarrollo, que obedecieron a rajatabla los consejos de estos enormes emporios (llámense FMI o de otro modo, no importa) y que terminaron más endeudados, vendidos, sin dignidad, o con crisis como la que vivió la Argentina en el 2001.

Evidentemente estamos ante la caída del Imperio (también cayeron el imperio romano y el español, eso forma parte de los ciclos vitales) y de un sistema sustentado con sangre y dolor de muchos para beneficio de muy pocos. Si no es la caída, será un fuerte porrazo que hay que aprovechar.

Creo que nuestro país no está en el peor momento, ni atraviesa la peor situación, justamente porque este gobierno no obedeció sumisamente a todo lo que se le proponía desde estos centros de poder. Se pagó parte de la deuda, no se contrajeron nuevas deudas. Estamos un poco más despegados del modelo neoliberal salvaje que sufrimos en la década del 90, con el presidente innombrable. Y más cerca de otros países latinoamericanos. Con salud, educación y jubilación privatizadas, ningún país puede salir adelante ni tener un mínimo de justicia social. ¿A quién se le puede ocurrir que un trabajador de salario medio puede pagar la salud privada de su familia, la educación privada de sus hijos y su propia jubilación privada, además de otros gastos que todas las familias tienen? La desesperación también es una de las causas de la delincuencia y de la inseguridad, del uso y abuso de drogas en los jóvenes que no tienen proyecto posible. No lo olvidemos. Este sistema genera delincuentes de distinta categoría.

Digo todo esto, porque creo que lo que propone la oposición a este gobierno (con todas las falencias, errores, desprolijidades y críticas que se le pueden hacer a los K) es volver al desastre que nos llevó a la crisis del 2001 y volver a ese modelo que se está cayendo a pedazos. Pueden hundirnos en una situación ya definitivamente irremediable. Nos quieren volver a llevar a un modelo en vías de extinción.

Nuestro país tiene alimentos y agua potable y esto es el petróleo del futuro. Por eso son importantes las retenciones. Todo alimento que se exporte debe pagar los derechos de exportación que correspondan para que el alimento que consumimos diariamente no siga aumentando. Es así en casi todos los países desarrollados del mundo. Sin alimento, aire puro y agua, nada es posible. Y los desastres ecológicos generados justamente por este viejo modelo están causando estragos en la armonía y belleza de este planeta. También por este lado algo puede cambiar y no para bien. La forma de explotación de las riquezas naturales del modelo capitalista también está más cerca de la muerte que de la vida.

Ya se empezó a producir el cambio, acompáñemoslo. Los seres humanos tenemos miedo a salir de nuestros esquemas archiconocidos. Aunque nos resistamos, los cambios llegan y nos atraviesan y va a ser mejor para nosotros que nos encuentren con la conciencia despierta y con ganas de participar. Es un momento histórico. Formemos parte de él sin miedos.

domingo, 22 de marzo de 2009

Matan a un ladrón

Clarín, 22 de marzo de 2009

¿Qué es una noticia? ¿Qué hace que un suceso se transforme en noticia y que la noticia se vuelva tapa? ¿Quién es el sujeto que dice la noticia? ¿Qué revela una noticia sobre sí misma?

La noticia reproducida arriba apareció en la página 54 de Clarín, en la sección DELITOS Y JUSTICIA. Ocupa 1/25 de página. El muerto de la noticia es "un ladrón" muerto, según lo dictamina el redactor. Ni siquiera tiene nombre, aunque se dice que es "adolescente".

Evidentemente esta muerte no califica para ser nota de tapa, ni ahí.

Ganar las calles (para el arte)



por Juan Manuel Castro

En la actualidad, la vida en la ciudad presenta características que son el resultado de la post modernidad y del modelo económico mundial. En sus calles transcurren manifestaciones socio-culturales que expresan la realidad de los centros urbanos: las clases marginadas que se desplazan hacia las periferias, la centralización del consumo dentro de espacios como los shoppings, la constante desaparición de barrios como los de antaño, reemplazados por zonas plagadas de edificios y rascacielos.

Dentro de esta oleada de desplazamiento y metamorfosis que tiene lugar én las últimas décadas, no todas las manifestaciones apuntan hacia la concentración y la cuasi-devoción por la propiedad privada por sobre las libertades individuales y colectivas. Desde fines de los 60, una nueva forma de arte es plasmada sobre los muros de distintas ciudades del mundo: el streetart. Surge como contrapartida de la contaminación visual, por ejemplo, la concentración de publicidades a cielo abierto y la visión privada del espacio público. Las manifestaciones artísticas no tienen por qué quedar relegadas a galerías de elite o a un círculo cerrado, el trabajo de estos artistas irrumpe en medio de la cotidianeidad, para que sean vistas por quienes surquen por esas calles.

“Las ciudades son espacios configurados por un denso y complejo entramado de estímulos y mensajes visuales. En este contexto resulta difícil discriminar la información que nos rodea”, asegura el volante de una muestra sobre esta disciplina. El hecho de “apropiarse del espacio urbano” no implica una intervención vandálica sobre las paredes, sino que se buscan “lugares baldíos, en mal estado”. Más aún, resulta común pedir permisos a los dueños, antes de poner la primera pincelada. Generalmente los trabajos colectivos, es decir, grandes murales, se llevan a cabo ala luz del día.

Como puntos de inflexión, se pueden señalar dos sucesos que han repercutido en forma profunda sobre estas nuevas prácticas sociales: uno es el Mayo francés de 1968, el otro son las calles neoyorquinas a mediados de los 70, donde el hip hop asomó por primera vez para innovar sobre el modo de expresarse en los suburbios, además de replantear los conceptos de arte y comunicación; no por nada ocupa un sólido lugar en la actualidad (ver el film NY 77, the coolest year in hell).



En Argentina, varios artistas reconocen como un antes y un después de la crisis 2001, debido al desplazamiento hacia lo callejero y público que significó ese proceso político-social. En la actualidad, las ciudades de Buenos Aires y, en menor medida, Rosario, Córdoba y varios sectores del conurbano exhiben casi con placer en sus muros distintos tipos de intervenciones: desde personajes simpáticos, con fuerte influencia del diseño gráfico, hasta las famosas incripciones (graffiti), asociadas a los raperos. Dentro de toda esta gama, cada artista callejero encuentra su modo, su lenguaje. Además, como complemento de estilos, es muy común ver muros donde ha intervenido más de una mano. Esto sugiere un concepto de cooperativismo interesante, de algún modo lo contrario a prácticas individualistas. Más aún, los eventos más importantes, son, a su vez, organizados por los mismos “interventores de muros”.

Con respecto al “uso del espacio público”, y cuando no, privado, la artista callejera Mondo Lila asegura: “cuando veo una pared que me gusta, pido permiso. Si está muy escrachada, se habla con el dueño, porque no es cuestión de andar escrachando las paredes a tus vecinos. Aparte, si vos pintas y al dueño no le gustó, puede tirar una mano de blanco y perdés la tarde de laburo. Si una casa está abandonada o tapeada, no tengo que pedir permiso. Pero si pedís permiso trabajás más tranquilo, imaginate que estás pintando una pared abandonada y pasa un policía, puede no decirte nada pero si tiene ganas de molestar, te dice algo y te saca”.

El hecho de trabajar en el espacio público tiene su singularidad, ya que “es muy diferente el proceso de trabajar en una pared que en un cuadro,por sus dimensiones". Y también porque “galería me suena a selección, en cambio la calle te ofrece la posibilidad de mostrar lo que hacés sin la necesidad de pasar por un filtro. Ahí todo el mundo lo ve. El espacio publico es la posibilidad de acercarle el arte a la gente”.

El presente y el futuro de esta nueva manifestación del arte, según Mondo Lila: “Entre los más jóvenes son muchos los que están interesados. Sin embargo, va a llegar el punto en que eso se va a agotar por esta explosión. Tal vez se agote el furor que tiene ahora, pero seguro que van a quedar algunos que continúen trabajando y de ahí puede salir otra cosa”.

En las grandes ciudades todavía quedan aquellos que buscan dar una bocanada profunda de aire, evitar que las ansiedades –siempre a flor de piel en este mundo- terminen por desvincular a la población del espacio que los rodea. ¿Será este, el arte de intervenir el espacio público, uno de los últimos respiros en las calles que suelen conducir a ningún lado?

viernes, 20 de marzo de 2009

Se vienen días interesantes



Como decíamos ayer, habrá que estar muy atentos: vienen días interesantes en los que todos los actores políticos de la Argentina serán puestos a prueba: el gobierno, los partidos de oposición, las empresas de comunicación, los periodistas, la iglesia, las diversas clases sociales. De la resolución del conflicto con el emporio comunicacional* y con las patronales rurales**, y del alineamiento de los diversos sectores sociales depende el diseño de la Argentina de los próximos años.

No se trata sólo del vértigo del conflicto trasmitido en tiempo real, sino de todo el tiempo por delante.

* Dijo Elisa Carrió: "No tenemos ningún problema en defender a llamados grupos económicos si es en defensa de la libertad de expresión. El proyecto de ley de Radiodifusión es una ley de amenaza".

** Un miembro del la FAA acaba de decir: "La plata en el bolsillo de los productores es lo mejor que hay"; Rubén Manuche, un patrón rural de la localidad entrerriana de Hasenkamp, la ciudad argentina con el más alto ínidice de camiones por habitante dijo: “Tomaremos una decisión drástica, muchachos: vamos a prender fuego el país. Junto con el Gobierno, se van a tener que quemar junto con nosotros”.

RADIO: Este domingo Radiohead y la nueva Ley de Radiodifusión en La otra.-radio





Policía del karma,
arrestre a este hombre
él habla en matemáticas
zumba como una heladera
es como una radio fuera de frecuencia.

Policía del karma,
arreste a esta chica
su corte al estilo Hitler
me está haciendo sentir enfermo
e irrumpimos en su fiesta.

Esto es lo que ganás
Esto es lo que ganás
Esto es lo que ganás
cuando te metés con nosotros.

Policía del karma,
le di todo lo que puedo,
pero no es suficiente
le di todo pero aún estamos
en la lista de pago.

Esto es lo que ganás
esto es lo que ganás
esto es lo que ganás
cuando te metés con nosotros.

Y ahí, por un minuto me perdí,
por un minuto me perdí
y ahí por un minuto me perdí,
por un minuto me perdí.
Uff! por un minuto me perdí.
Ah, por un minuto me perdí.

Esperando a Radiohead. Esperando la nueva ley de radiodifusión. Conversamos con Santiago Marino, experto en el tema y miembro del colectivo La Tribu.

A las 23:59 del domingo en FM La Tribu. 88.7 / www.fmlatribu.com

jueves, 19 de marzo de 2009

Los fachos hicieron sapo


Cuando tratan de parecer menos fachos, a los pobres los aceptan.

Por Oscar Alberto Cuervo

El más totalitario aparato mediático desde la dictadura hasta el presente machacó y machacó en el endeble cerebro del psico-televidente durante casi un mes, las veinticuatro horas del día, tratando de insuflarle paranoia y celo bestial. Los movileros y locutores bajaron línea terrorista, día y noche. Las más eminentes figuras culturales del telefascismo (el facha-martel, el facho-castaña, la chola-baldini, la chucha-giménez y la chota-casán) lanzaron las consignas más sangrientas, para que finalmente un puñado de incautos, algunas pobres víctimas de actos delictivos y unos cuantos filofachos asistieran como extras gratuitos al lanzamiento político del lúgubre rabino Bergman, secundado por el secretario de monseñor Bergoglio, un tal Marcó.

Las movileras hacían lo que podían para agradar a sus patrones, pero mucho no podían: una chilindrina de recursos retóricos ralos se entusiasmaba ante lo que para ella eran "millones de pancartas" pidiendo seguridad. El videograph rebajaba tres ceros (en la conocida operatoria desplegada el domingo pasado en la tapa de Clarín): para el cartelito de abajo no era millones, eran miles. La imagen en realidad mostraba a cientos. El facha se lamentaba: la gente no vino porque falló la comunicación, alguien dijo que era a favor de la pena de muerte (¿no había sido él mismo en su columna en Intrusos en el espectáculo?), pero no, esta es una marcha por la vida, decía el facha. La cámara ensayaba encuadres oblicuos para disimular los huecos de la concurrencia. Parece que tampoco confiaban en estos artilugios un tanto chambones, porque apuntalaban la escuálida impresión con chamuyos: "multitudes como esta se repiten en todo el país" y mostraban a treinta rubias oxigenadas de Olivos al borde de un ataque de nerrrviosss y otros doscientos cincuenta y dos en Mar del Plata. El guión de los extras ad honorem se repetía sin variantes en distintos puntos: "ya no podemos salir a la calle, hasta dónde vamos a llegar, los menores que las hacen las tienen que pagar", en boca de señoras mayores de aspecto empastillado.



El rabino pidió "más plata para cárceles" y finalizó diciendo: "nos solidarizamos con nuestros hermanos del campo, que trabajan para el bien de La Nación" (entiendo que se refería al diario de los Mitre). Lo cierto es que el discurso del rabino derechoso no se pronunciaba ni por la pena de muerte ni por la defensa de la vida, sino que llamaba a votar contra Néstor, al que comparó con Nerón. El rabino defendió el legado de Perón.

Es visible que a los sacerdotes que presidieron el acto proselitista les importa un carajo la vida de las víctimas que invocan. Las corporaciones que ellos representan promueven sistemáticamente la muerte, como lo prueba la reciente condena del uso de preservativos que hizo Ratzinger en Africa o la excomunión de la madre de una niña brasilera de 12 años a la que se le practicó un aborto terapéutico, para no mencionar a las mujeres pobres que todas las semanas mueren en nuestro país por tener que recurrir a abortos ilegales, víctimas de una inseguridad que el aparato fachomediático nunca menciona.

En fin, que semejante campaña publicitaria dio resultados muy delgados, no más de 5000 personas a las que les vendieron gato por liebre. Eso sí: no fueron por el choripán, más bien marcharon por el lorazepán.



Mientras tanto, Clarín está que trina. Al tiempo que las magras columnas pro-muerte se dispersaban, la presidente presentaba en La Plata el proyecto de la nueva ley de comunicaciones. Si logra que la estructura comunicacional que nos somete a estas terapias de shock continuo se encuadren en la legalidad democrática, su gobierno habrá hecho al menos algo muy bueno por el futuro del país, inclusive para la inepta oposición que se postula para los próximos turnos.