Cadete



viernes, 22 de septiembre de 2017

La toma de colegios y la "Escuela del Futuro"

Ofelia y el Panel


por Florencia Ruiz 

Quería escribir algo sobre el encuentro de hoy * pero me topé con un video de un programa donde están tratando el tema de las escuelas tomadas. En el piso está El Panel y Ofelia en la puerta de la escuela. Ella, me convocó desde el minuto 1, bien plantada, se desenvuelve de un modo admirable para su edad, su vocabulario es muy rico y ni hablar sus respuestas y rapidez a la hora de afrontar al funcionario (que evade, para variar, habla del teatro Colón...) y las agresiones de siempre: estudiás con mi dinero y sos de izquierda y todos esos argumentos que tienen los realmente pobres. Claro ¿qué podemos esperar de un programa de este estilo? Él asunto es que mucha gente mira estos shows, por lo tanto los chicos tienen que darle visibilidad al conflicto y, bueno, se suman al "móvil" .

Me atrevo a decir que tengo parientes mirando la tv, atrapados por la bronca.

La reforma "La Escuela del Futuro" es lo mas bajo que leí en años. He vivido reformas educativas como estudiante y siempre fueron polémicas, pero esto es una barbaridad. Si alguno tiene la posibilidad, lea sobre este asunto, pues el futuro, como siempre, está en manos del piberío, y si el piberío es explotado, ¿qué país seremos? Estamos destinados a la esclavitud, suena fuerte, pero asi es.

Gran porcentaje de los chicos que van a escuelas públicas forman parte de un sector de la población golpeado, bien sabemos que el 50% de los chicos son pobres en Argentina. Si en vez de estar estudiando, están en una empresa de amigos del gobierno, fregando, porque nadie les va a dar un lugar ni oportunidad, no seamos crédulos, no tenemos escapatoria.

Conozco bien, muy bien sobre lo que hablo, siempre hubo pibes que laburaron y seguirá habiendo, porque el mundo es injusto y porque no pudimos resolver este tema, como tantos otros fundamentales, pero no nos comamos el verso de La Escuela del Futuro por favor. De a poco van durmiendo a la juventud, le van quitando esperanza, alegría, oportunidades.

Quiero tener la posibilidad de votar a Ofelia para presidenta y acompañarla en su desarrollo, quiero que haya miles de Ofelias.

Pronto volvemos a votar, ¡hay que despertar!


* Florencia se refiere a un encuentro poético musical que se llevó a cabo en una librería este miércoles, celebrando la semana del barrio de Boedo, en el cual ella vive desde hace 10 años. 

jueves, 21 de septiembre de 2017

No todo el mundo tiene primavera

Juan, como si nada hubiera sucedido (Carlos Echeverría, 1987) - Penúltimo encuentro de Cines Extremos - Alvarez Thomas 1093 - Sábado 19:30



1987, no todo el mundo tiene primavera:

Una película se pregunta cómo es posible que una comunidad, la de Bariloche, Argentina, teja cada día su normalidad mientras Juan Marcos Herman desaparece, ha desaparecido, permanece desaparecido desde hace 10 años, cuando tenía 22, desde 1977, sigue desapareciendo, 10 años después de su desaparición, 30 años después del estreno de la película, Juan, no ha aparecido, todo sigue, como si nada hubiera sucedido. Juan tiene hoy 62, pero todavía no apareció.

Bariloche convive con sus desaparecedores mientras el realizador Carlos Echeverría y el periodista Esteban Buch empiezan a preguntar qué sucedió. La busca empieza años antes, en 1983, una vez que los militares dejaron el poder formal. Juan, como si nada hubiera sucedido termina cuando el alfonsinismo aprueba la Ley de Obediencia Debida y el estado argentino empieza a desandar el camino del juicio y castigo del plan sistemático de desaparición forzada de personas. La película de Echeverría y Buch se constituye en el punto de referencia inicial de todo el cine de la post dictadura.

Una referencia secreta: esta obra excepcional, como dice Nicolás Prividera, la mejor que se hizo sobre la dictadura, probablemente, digo yo., que no pongo en duda que sea una de las mejores películas argentinas de todos los tiempos, aunque figure en muy pocas listas, solamente me pregunto si es una película sobre la dictadura o sobre la normalidad argentina, lo cual incluye el período 83/87 en el que fue filmada. Y hoy.

Yo no la vi en su momento, sino mucho después, en 2013, 30 años después de que empezara a filmarse, la vi un sábado a la tarde en la Ex Esma, en el Centro Cultural Haroldo Conti, presentada por Prividera. Me impresionó hondamente por varios motivos: por el lugar donde fue proyectada, nunca había entrado a la Esma; por el momento en que la vi, con la derecha recomponiéndose para hacer tambalear la democracia una vez más y volver; por la película misma, obviamente. Por el cine. Porque el cine no puede existir sin salirse de sí y Juan, como si nada hubiera sucedido es en este sentido más cine que casi todo el cine filmado en Argentina, porque el pequeño equipo que la filmó se sale del cine y se mete en el mundo. 

¿Por qué tan poco cine argentino ha sido capaz, hasta entonces y desde entonces, de salirse de sí y de meterse en el mundo?

Decía: creo que Juan, como si nada hubiera sucedido es una película sobre la normalidad argentina, al menos la que a mí me tocó vivir la mayor parte de mi vida. Me impresiona su capacidad para captar el alfonsinismo, el cinismo, la post-dictadura más que la dictadura misma. Porque el asunto es que la película no se refiere, en el momento de ser filmada, a algo sucedido, sino a algo que sigue sucediendo, y filma ese presente, en el que casi todos viven como si nada hubiera sucedido. Casi. No todo el mundo.

Su potencia fílmica -cívica- excede las virtudes meramente documentales. Pero también sus virtudes formales. Su excepcionalidad también -sobre todo- reside en dejar atrás esa remanida distinción  entre forma y materia. Es su posición como cine lo que la hace única. Su posición en el mundo

En esa época se había puesto de moda el show del terror, cuando las revistas de Fontevecchia vendían pilas de huesos desenterrados en sus tapas, con los genocidas casi todos caminando a nuestro lado, casi, imponiendo restricciones al poder político de Alfonsín, que había llegado a la presidencia gracias a su audaz denuncia de un pacto sindical-militar para que los crímenes del terrorismo de estado (creo que en ese entonces todavía no se lo llamaba así, sino solamente "la dictadura militar", o preferentemente "el Proceso", que es como la dictadura había impuesto llamarse a sí misma) quedaran impunes. Las juntas militares que encabezaron el período del estado terrorista habían sido condenadas en un juicio histórico y ejemplar. Alfonsín había cumplido esa parte de su promesa electoral de desbaratar el pacto sindical-militar, por el cual un triunfo del PJ habría mantenido la autoamnistía que los militares se dieron al final de su debacle. Las elecciones del 83 no hicieron posible que el pacto se verificara. 

Alfonsín lo denunció, ganó, juzgó a las cúpulas militares y sigilosamente cumplió con otro pacto no declarado públicamente: no se juzgaría al comando civil de la dictadura, que durante muchos años iba a seguir llamándose militar. También Alfonsín cumplió con otra parte del plan: si los desaparecidos fueron decenas de miles (su número exacto permanece abierto), los responsables de las desapariciones no podían ser solo el puñado de dictadores procesados y condenados. La denuncia de Alfonsín encubría otro pacto de impunidad que hasta hoy la sociedad argentina no terminó de resolver: las cúpulas civiles que sostuvieron políticamente la dictadura siguen impunes. Hoy, además, volvieron a gobernar el país. 

Son los mismos pero, dice Beatriz Sarlo, ya no son los mismos: el problema de la repetición y la diferencia.

Juan, como si nada hubiera sucedido no se centra específicamente en los responsables civiles ni exlclusivamente en los ejecutores militares de la desaparición de Juan.

La cuestión más inquietante que plantean Echeverrría y Buch, en un protagónico de dimensiones históricas, es filmar el mantenimiento de la normalidad argentina, el terror flotando todavía en el aire, entre Bariloche y Buenos Aires. Cuando Juan, como si nada hubiera sucedido se estrena, antes, ya se habían estrenado La república perdida y La historia oficial, que son las dos películas con las que la sociedad civil se absolvió a sí misma. Juan, como si nada hubiera sucedido se sale de ese marco y va más allá.

Después de terminada la película vino la Ley de Punto Final, con la que Alfonsín terminaba de cumplir su propio pacto. Después vendría Menem y también tenía su pacto: el indulto, el abrazo con el almirante Rojas como gesto de reconciliación. Al dar los indultos, Menem dijo "yo no puedo ver ni a los pájaros enjaulados" y los largó. Reconciliación no hubo. No habrá.

En diciembre de 2015 asumió la jefatura del estado un gobierno negacionista, uno de cuyos primeros actos fue poner en cuestión el número de los desaparecidos. No como una cuestión historiográfica, sino para sentar nuevas bases para la repetición. El 1 de agosto de este año, hace 52 días, no tan lejos del lugar donde en 1977 desapareció Juan, ahora la gendarmería nacional, bajo el mando de Patricia Bullrich y su jefe de gabinete Pablo Noceti, con la complacencia, al menos, de macri, hace desaparecer a Santiago Maldonado, de 28 años, nacido dos años después de que la película se terminara de filmar. En estos 52 días permanece desaparecido porque el estado argentino está interesado en que no se investigue a los culpables de su desaparición. Lo que es lo mismo: el estado argentino volvió a consentir y quizás a alentar la desaparición forzada de personas.

2017: no todo el mundo tiene primavera. Ver hoy Juan, como si nada hubiera sucedido, 30 años después de su finalización, 40 años después de la desaparición de Juan, 52 días después de la desaparición de Santiago, cuando los dos siguen desaparecidos, no induce a pensar que la historia se repite. La historia no se repite.

Este sábado a las 19:30 en Alvarez Thomas 1093 vamos a ver Juan, como si nada hubiera sucedido. Pero no la vamos a ver como si nada hubiera sucedido. Porque algo ha sucedido.

1° acto -Gendarmería sospechada de desaparecer a Santiago Maldonado. 2° acto -Echan a Navarro y se arma gran escándalo. 3° acto -Gendarmería entrega pericia sobre Nisman

¿Cómo se llama la ópera?




(Un escándalo tapa otro escándalo)

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El apagón televisivo contra C5N es parte de la lógica duranbarbesca: hay que encontrar formas de movilización real


A medida que pasan las horas va quedando más claro el sentido del levantamiento del programa de Roberto Navarro de la señal C5N y Radio 10. De lo particular a lo general:

- Fue el programa donde se difundió masivamente el informe de Verbitsky en el que se descubrió el blanqueo de capitales de los familiares cercanos de macri. La publicación desató una vendetta del jefe de estado, por la cual se amenaza también llevar preso a Víctor Santa María. El blanqueo de los familiares cercanos de los funcionarios estaba expresamente prohibido por la Ley de Blanqueo que votó el Congreso con el apoyo del Frente Renovador, que apoyó la ley con la condición de introducir esta restricción. La ley, una vez promulgada, fue alterada ilegalmente por un decreto del poder ejecutivo, que derogó el obstáculo para que la familia macri blanqueara sus enormes capitales en el exterior. Los diputados que introdujeron la modificación restrictiva, al enterarse del decreto que burla la intención legislativa, apenas emitieron leves rezongos. El Frente Renovador se quiere presentar, después de las elecciones de octubre, como parte de la "oposición responsable" que va a "reconstruir el peronismo".

- Economía política es el programa que evidentemente logró perforar el círculo de los televidentes que ya tienen decidido su voto. Además de la presencia de Verbitsky y de sostener la línea decididamente más crítica del gobierno de toda la señal, Navarro, con su estilo vocinglero, logró armar un staff de periodistas jóvenes que no solo son muy buenos profesionales sino que conectan con otro sector de los espectadores y una manera más contemporánea de informar, investigar y preguntar. Y no es menor la calidad del humor de Pepe Rosemblat, el Cadete, que a través de sus canciones y parodias resulta más corrosivo que muchos informes periodísticos. Esa conjunción logró durante todo el año una audiencia propia de un canal de aire, superando en muchos casos la de La Cornisa de Majul, que a partir de este domingo volverá a ser la única opción de programa político antes de que empiece... ¡Lanata! El lenguaje populachero de Navarro y el más juvenil de su staff lograron una fórmula eficaz para competir contra el abrumador resto de la programación oficial.

- C5N no tiene una línea editorial coherente, que más bien estaba dividida en una mitad oficialista y otra opositora (esto se registraba en todos los medios del grupo Indalo: Ambito Financiero, totalmente macrista, Radio 10, con fascistas como Baby Etchecopar y Rolando Hanglin o el circo de Tinelli), e incluso en las incrustaciones macristas dentro de los programas críticos (las publinotas de María Eugenia Vidal y Massa en el programa de Víctor Hugo, Robertito, el amarillismo policial, el bloque de Larreta en el programa radial de Sylvestre). A pesar de ello, estos medios habían logrado competir en audiencia con TN, gracias a un marketing de "lo que en otros medios no te informan". La diferencia la marcó Navarro la noche del fraude informativo de las PASO, cuando volvió al aire en la madrugada en la que solo quedaban locutores de turno, para denunciar la manipulación de las cifras que estaba operando el gobierno.

En las redes sociales circula para hoy un llamado a hacer un apagón televisivo a las 22, en el horario en el que salía El Destape. No creo que esta medida tenga ningún sentido. El oficialismo no está preocupado por el rating que pueda tener el C5N reconvertido al macrismo. Que a esa hora C5N quedara sin audiencia es lo que macri venía buscando. En todo caso, subirá el rating de TN. Las medidas tomadas a partir de la lógica televidente ("manejá el control remoto") están enteramente dentro de la dimensión duranbarbesca de la política.

Lo cierto es que vamos hacia unas elecciones viciadas en su legitimidad, con un dispositivo de escrutinio que probó la posibilidad del fraude, con los medios de comunicación secuestrados de modo brutal por la pauta de la jefatura de gabinete de marquito. Al bombardeo psicotizante de los grandes medios corporativos que demonizan a las opciones electorales auténticamente opositoras desde el comienzo, se suma la confusión de los medios hasta ahora considerado "críticos". El Grupo Indalo pasó a desempeñar a partir de ahora el rol del massismo en el Congreso: una apariencia de oposición que forma parte del régimen.

Los que hacemos La otra apostamos a formar parte de medios populares, comunitarios o cooperativos. Este mismo blog fue creciendo en lectores en la medida en que las condiciones políticas del país se deterioraron, ventaja relativa que nunca quisiéramos gozar. La respuesta a esta encerrona no pasa por la lógica del televidente que apaga el televisor una hora. Habrá que apelar a la mayor creatividad del campo popular para superar esta encerrona letal.

martes, 19 de septiembre de 2017

C5N y macri sacaron del aire a Roberto Navarro



Esta es la versión del propio periodista, al cual le doy completa credibilidad:

Hoy las autoridades del canal me comunicaron mi despido. Sé que lo hicieron bajo la presión del Gobierno.

Esto sucede después de un mes de fuertes presiones para que fuera yo quien renunciara.

Las mismas fueron llevadas a cabo por el gerente, Federico Maya, y sus subordinados y constan en innumerables watsapp que publicaré en Eldestapeweb.

Días después de las elecciones del 13 de agosto, supe por una fuente oficial que el Gobierno le exigió mi salida al propietario del canal y le sugirió que intente antes lograr mi renuncia.

Lo intentaron de diversas maneras, fundamentalmente, censurándome. Me prohibieron difundir una denuncia sobre la Nº 2 de la lista de Cambiemos en Provincia, Gladys González. Me prohibieron difundir un informe sobre la financiación de la elección, que compromete gravemente a Gabriela Michetti. E informes sobre Larreta y otros actores importantes del Gobierno. Investigaciones que publicaré en Eldestapeweb.

Se buscó que yo me vaya del canal sin pagar el costo público del despido. Y sin que el Gobierno pague el costo político de la censura.

No les molesta mi critica, que también existe en el resto de la programación de C5N; les molestan nuestras investigaciones: Arsat, El Socio del Presidente, Dólar futuro, Compra de armas y tantas otras. Y el ingreso a Economía Política de Horacio Verbitsky, que difunde sus investigaciones de Página 12 en el programa. El blanqueo de más de 600 millones del hermano del presidente, por citar una.

Conduje el programa Economía Política, que es el más visto en señales de noticias y gana de manera consecutiva desde hace tres años. Y también El Destape TV, que acaba de ganarle el mes a Los Leuco, A dos Voces y Juego Limpio, juntos. En la radio dupliqué la audiencia que heredé hace un año al comenzar. Lo que deja claro que los problemas no son profesionales.

Tampoco, como intentan camuflar, una pelea con un gris funcionario del canal, que sólo fue una herramienta para provocar mi renuncia.

Esta es la tercera vez que ocurre un hecho similar desde que asumió Macri. En diciembre de 2015, el reclamo del público frenó mi salida. Luego volvió a ocurrir en febrero de 2016 y también se echaron atrás. En esas oportunidades no perdí mi empleo. Pero fueron dejando la sensación – y eso se buscaba también- de que el problemático soy yo. La idea era que me fuera sin un telegrama de despido y mostrar un canal que sigue siendo crítico a partir de las 18 horas. Así conseguir sacar del medio a un periodista que con su grupo de trabajo, cadete incluido, daña la imagen del Gobierno.

Es un cambio de época y van por más. Todo indica que lo que Macri piensa hacer en los próximos tiempos necesita la complicidad del silencio. Estamos ante una democracia precarizada.


Hasta aquí Navarro. Ahora La otra:

La credibilidad que me despierta la declaración de Navarro. De los tres periodistas de la programación de C5N que mantuvieron una línea opositora, el más definido es Navarro. Víctor Hugo hace su trabajo con honestidad, pero su línea editorial se concentra en su guerra personal contra Magnetto más que contra las políticas predadoras del macrismo en general. Sus tres horas diarias le dedican un amplio espacio a las pelotudeces de Robertito Flores Ugarte, al periodismo policial de Paulo Kablan y a los deportes de Luciana Rubinska (una de las protegidas del gerente de contenidos Federico Maya, notorio anticristinista que viene persiguiendo a Navarro después de las PASO).

El Gato Sylvestre es otro cantar: duro contra macri en el caso Maldonado (tema casi excluyente que tocó en el último mes y medio), el Gato tiene excelentes relaciones políticas y mucha pauta de Horacio Rodríguez Larreta, al que en la radio le da una hora quincenal para que haga su propia campaña. Eso hace que en sus programas no se informe en profundidad sobre el conflicto entre el movimiento estudiantil y el gobierno macrista porteño, con 30 escuelas tomadas contra el plan de "emprededurismo", "meritocracia" y mercantilización de la enseñanza media que impulsa Larrata. El jefe de gobierno porteño es un intocable para Sylvestre.

Todo esto tiene una explicación: la pauta oficial, manejada a discreción por Marcos Peña y sus intentos de ahogar financieramente a los medios opositores.

Por otro lado, es notorio que la programación de C5N está loteada por horarios, que en las franjas matutinas y vespertinas mantiene una línea derechista difícil de distinguir de TN. Y que el "permiso" para las críticas empieza a la hora de VHM y terminaba con Navarro. 

En cambio, Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal están en C5N tan blindados como en el Grupo Clarín, a toda hora. Durante el Huracán Irma, C5N estiró esa cobertura hasta el absurdo, mientras media provincia de Buenos Aires estaba inundada.

Dos elementos más: la noche del fraude informativo de las PASO, cuando una maniobra coordinada por el gobierno, INDRA, el Correo y los medios dejó instalada la falsa noticia de que Bullrich le ganaba a Cristina en provincia de Buenos Aires, Navarro volvió a hacerse cargo de la programación en la madrugada, cuando los otros periodistas se habían retirado, para denunciar el gigantesco fraude informativo, hasta que Cristina salió a confirmar su triunfo a las 4 de la mañana. Esa noche empezó la persecución de los gerentes a Navarro.

Por último: Horacio Verbitsky forma parte del staff de Navarro en Economía Política. El 27 de agosto publicó en la edición dominical de Página 12 y a la noche en el programa de Navarro que los familiares cercanos de macri se habían aprovechado del blanqueo, haciendo uso del decreto ilegal del presidente que permitía lo que la Ley de Blanqueo prohibía. (Gianfrancamente hablando). Se hizo público que macri se enfureció por esa nota y se propuso una vendetta contra los responsables de la publicación. Como no podía perseguir legalmente e Verbitsky porque la misma ley lo impide (gracias a un pedido de modificación que propuso el CELS en el momento de sancionarla), el capomafia se juramentó de castigar a los responsables de los medios en los que la nota se publicó. De Víctor Santa María, propietario de Página 12, macri dejó trascender a través de su vocero-servicio Alejandro Fantino que Santa María será el próximo sindicalista preso. Ahora le toca el turno a Roberto Navarro: su posición política ya no es tolerable para la línea empresarial de C5N. Su programa político es el más exitoso de la señal, así que no es el rating el motivo para sacarlo del aire. O sí: como muchas veces le gana a las trasmisiones por canal de aire de Majul, Navarro se ha vuelto insoportable para el macrismo.

Se dice que el gerente de contenidos está en negociaciones con la conversa y servicial María Julia Oliván para ocupar el espacio de Navarro. Habrá que ver cómo reacciona la audiencia que había llevado a C5N a ser muy competitivo contra TN, ahora que se produjo su abrupta macrización. 

Habrá que ver también cómo Víctor Hugo y Sylvestre hacen para mantener la credibilidad en la pantalla.

La policía y los "anarcos" tirapiedras y molotovs son novios

Estos escoltaron a los muchachos.

Fotos y texto: Alfonso Sierra

Secuencia en la movilización por los 11 años de la desaparición de Julio Lopez.

1-Grupo de los famosos "anarquistas" tira molotov a las puertas de la legislatura.

2- Toman rumbo a la plaza de Mayo.

3- Al llegar a Av. de Mayo, los interceptamos con otros 5 fotógrafos y empezamos a fotografiarlos.

4- En el lugar, una moto con dos policías nos empieza a seguir.

5- Los "anarcos " bardean a los que les sacamos fotos, todos encaramos por diagonal norte escoltados por la moto policial.

6- Los "anarcos" bajan al subte escoltados por la policía y nosotros siguiéndolos.

7- Los "anarcos " se toman el subte y se van.

Conclusion : 5 tipos con cámaras , sacando fotos , sacamos a los que intentaron bardear una movilización pacífica de miles.

Es hora que las organizaciones armen algo de seguridad para los actos.

Conclusion 2 : La policía y los "anarcos" tirapiedras y molotovs son novios.